Productos de mayor consumo presentan diferencias de hasta el 17 por ciento

Una problemática que el país ha venido atravesando hace años es la constante inflación y el incremento en los precios de los productos, principalmente en aquellos que componen la canasta básica familiar.
La carne, la leche, las pastas secas, la yerba y el pan se constituyen como algunos de los indicadores a través de los cuales el consumidor suele estar en alerta, atento a las modificaciones que dichos precios sufren semana a semana y, muchas veces, día a día.
En Puerto Madryn existe una amplia variedad en cuanto al mercado de consumo, con grandes superficies como las cadenas La Anónima, Vea, Carrefour y Changomas, al tiempo que muchos vecinos también optan por consumir en los mercados y almacenes de barrios; estos, muchas veces, exhiben los mismos precios o más baratos que en las grandes cadenas, aunque en el caso de las últimas, el consumidor tiene la ventaja de la variedad en las distintas marcas y opciones de pago.
Sin embargo, actualmente el consumidor se debate, muchas veces, entre concurrir al “almacén del barrio” para realizar la compra diaria, o bien concurrir dos o tres veces al mes a los supermercados, comúnmente denominados “grandes superficies”, donde suele haber ofertas y promociones, y donde también varían los precios de muchos de los productos más consumidos, según la cadena donde se elija efectuar la compra.
En algunos casos, las diferencias oscilan entre el 8 y el 17 por ciento para un mismo producto, mientras que en otras, la variación es ínfima en términos reales, pero importante a nivel porcentual.

La yerba, con variación del 10%

En el caso de los supermercados de la ciudad, los precios no revisten grandes variaciones; por ejemplo, el kilo de yerba marca “Taragüi” se ubica en los 65 pesos en La Anónima, mientras que en Carrefour cuesta 59 pesos y, en Vea, 64 pesos.
En cuanto al paquete de medio kilo de la misma marca, en La Anónima su precio es de 40,70 pesos, en Carrefour 44,50 y en Vea 27,19, es decir, un 40 por ciento más barata.
En cuanto a otra de las marcas más consumidas, en este caso “Rosamonte”, el precio del envase de un kilo se ubica en los 55,70 pesos para La Anónima, 58,07 pesos para Carrefour y 58 pesos para Vea; mientras que sus versiones de medio kilo oscilan entre los 28,10 pesos (La Anónima), 33 pesos (Carrefour) y 33 pesos (Vea).
De este modo, se evidencian variaciones del orden del 10 por ciento en los precios del kilo de yerba para las grandes superficies, mientras que en las versiones de medio kilo del mismo producto (donde el precio de referencia por kilo es más caro), hay una mayor “brecha” según el local.

La carne, más barata “en los barrios”

La carne, sin lugar a dudas, es uno de los alimentos que predomina en la dieta de los argentinos; el Diario relevó el precio de uno de los cortes más consumidos, que es la “Tapa de Asado”.
Los resultados fueron dispares en relación a las denominadas “carnicerías de barrio” y las cadenas de supermercados de la ciudad.
En La Anónima, el kilo de Tapa de Asado cuesta 149,90 pesos, mientras que en Vea, el valor desciende a los 142,99 pesos; en el caso de Carrefour, no se encontró dicho corte, sino la opción “Tapa de Asado Novillito”, cuyo precio por kilo se ubica en los 104,88 pesos.
La gran diferencia tiene lugar si se comparan los precios de las dos primeras grandes superficies con las carnicerías ubicadas en distintos puntos de la ciudad; por ejemplo, la cadena “Unión”, con varias sucursales en Madryn, vende la Tapa de Asado a 134,90 pesos, mientras que el local “Manzur” tiene el mismo corte a un precio más reducido, de 129 pesos por kilo.
Consecuentemente, la variación entre el precio promedio de los supermercados (146,44 pesos) y la de las carnicerías en cuestión (131,95) arroja la cifra de casi un 10 por ciento de diferencia.

La leche: entre el 8% y el 17%

En cuanto a la leche, uno de los productos más consumidos por niños, jóvenes y adultos, existen importantes diferencias entre las grandes superficies; en el caso del supermercado Vea, el envase en cartón de “La Serenísima”, tanto en su versión entera como descremada, tiene un valor de 32,49 pesos. En La Anónima, el mismo producto cuesta 29,60 pesos en su versión entera, y 28 pesos para la descremada; mientras que, en Carrefour, el valor de la misma marca en su versión entera tanto como descremada, es de 29,92 pesos.
Esto deja en evidencia una diferencia del 8 por ciento entre la cadena que comercializa el producto a un precio más alto, y la opción más económica.
En lo que respecta a la leche en sachet, la más cara es comercializada por Vea (25,49 pesos entera y descremada), le siguen La Anónima (21,90 pesos entera y 22,40 pesos descremada) y Carrefour (21,70 pesos entera y 21,27 pesos descremada), marcando una brecha del 16,56 por ciento entre el producto más caro y el más barato, según el lugar de la compra.

La Nación admite que le cuesta encontrarle la vuelta a la inflación

Por su parte, el secretario general de la Presidencia, Fernando De Andreis, aseguró que, este año, el incremento de precios será menor al de 2016, aunque reconoció que “cuesta encontrarle la vuelta a la inflación”.
Sobre esta línea, sostuvo que existe una “tendencia” a la baja y estimó que, este año, estará “cerca” del 17 o 18 por ciento en términos generales.
Además, diferenció la medición de la suba generalizada de precios por parte del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) durante la actual gestión, con la de Cristina Fernández, al sostener que “durante años, vivimos en una Argentina donde la inflación era igual, pero nos mentían diciendo que era menor que en Alemania”.
En esa línea, alertó que “la herencia fue desastrosa” y adujo que “nada se resuelve” con rapidez, “cuando fue tan profundo el problema”.
El Secretario reconoció que “Argentina sufre el drama de la inflación desde hace 60 años y cuesta, obviamente, encontrarle la vuelta”.
En otro orden, a pesar de la inflación, el Gobierno lideraría la intención de voto; el funcionario nacional, en diálogo con radio La Red, recordó que el año último la suba generalizada de precios “fue cercana al 40 por ciento” y añadió que “este año se perfila a la mitad”.
De Andreis expresó que “lo importante es la tendencia y la tendencia viene bajando”, a la vez que agregó: “Esperamos que el segundo semestre, como el año pasado, sea un tercio del primero. Si se da algo parecido, vamos a estar cumpliendo o cerca de cumplir la meta del Banco Central, cerca del 17, 18 por ciento (anual)”.

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