Volverá y será…
Para los que especulaban con una posible maniobra del oficialismo para sacar a la Presidenta de la línea de fuego y retirarla, la noticia de su recuperación les habrá caído ´al hígado´. La presidenta Cristina Kirchner recibió el «alta neurológica y neuroquirúrgica» tras ser operada por un hematoma craneal, y ahora se le realizará un estudio cardiológico (holter) «para determinar el ritmo de regreso a las tareas habituales». Así lo informó oficialmente el secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro, durante una breve presentación en la Casa de Gobierno, donde leyó el último parte médico del Hospital de la Fundación Favaloro.
«Debido a la favorable evolución posoperatoria y a que han sido satisfactorios los resultados de las nueva neuroimagen de control que se le ha realizado ayer, se ha decidido otorgarle el alta neurológica y neuroquirúrgica», indicó el parte.
En el informe médico se subraya que, de todas formas, continúa «la prohibición del traslado aéreo inicialmente por los próximos 30 días».
Respecto de la situación cardiológica de la mandataria, el parte indicó que el fin de semana se le realizaría un holter prolongado y de acuerdo al resultado del mismo, “el día lunes se revaluará médicamente para determinar el ritmo de regreso a las tareas habituales».
Así, la atención de los médicos se centra ahora en el corazón de la Presidenta, luego los estudios cardiovasculares que se le realizaron en octubre «por un trastorno de la conducción cardíaca con bloqueo de rama izquierda», según se informó en esa oportunidad.
Mientras la mandataria estaba en el Hospital de la Fundación Favaloro los médicos le realizaron estudios por los cuales se excluyeron riesgos cardíacos pero «se detectó en forma intermitente un bloqueo de la rama de conducción izquierda», por lo que ahora es monitoreada en ese aspecto.
El alta médica se brindó condicionada a la prohibición de trasladarse por avión o helicóptero por 30 días. Además, el 9 de diciembre se reevaluará su situación neurológica.
En cuanto al regreso a partir de hoy, se da por descontado que se dará de manera gradual, con una agenda suave basada en recibir a ministros y funcionarios. Trascendió además que los especialistas que la atienden le recomendaron disminuir la cantidad de actos públicos que solía encabezar y bajar al máximo la frecuencia de viajes aéreos para viajar al exterior.
El retorno de Cristina Kirchner también traería definiciones acerca de los presuntos cambios en el Gabinete de ministros para afrontar los dos últimos años de su gestión, los cuales actualmente se basan en simples especulaciones.
La jefa de Estado desde hace días está leyendo los diarios y, de acuerdo a los mencionado por muchos funcionarios, también comenzó a dar instrucciones sobre algunos temas.
El ritmo de la oposición
Mientras en el oficialismo, el retorno de Cristina y los dos años que quedan de gestión con un modelo que brega por sostenerse, en la oposición la ampliación del Frente Renovador tuvo un impasse esta semana. Con rechazos explícitos de los sectores de Jorge Busti y Adolfo Rodríguez Saá en Diputados y sin nuevos aliados a la vista en el Senado.
Los días posteriores al triunfo, Massa reunió a sus diputados en el Hotel Meliá y ahí bajó línea sobre los pasos a seguir. Además de los 13 electos y los 3 con mandato hasta 2015, ratificó en el FR al fueguino Rubén Sciutto.
Todavía no fue explícito el pase de Carlos Brown, vinculado a Eduardo Duhalde, aun cuando se declara amigo personal de Massa.
Al hotel Meliá nunca llegó María Cremer de Busti, la entrerriana reelecta por el macrismo, pese a que su esposo se fotografió con Massa entes de las generales.
El jueves pasado, Cremer confirmó que por ahora no piensa recibir órdenes de Massa en Diputados, sino interactuar en un interbloque.
La posibilidad de armar un interbloque amplio está en carpeta para Massa, pero claro que no podría sujetarse a amplias deliberaciones internas si pretende mantener un liderazgo visible en las sesiones. Y mucho menos a votaciones divididas, motivo de chicanas del kirchnerismo y el PRO al frente Unen, que quedó segundo en Capital Federal.
Pero el mayor desaire que sufrió Massa se lo dio Adolfo Rodríguez Saá, referente del boque Compromiso Federal, que con 7 miembros tendrá peso en la definición de votaciones durante los próximos dos años.
El diputado se reunió con el jefe de la bancada, Alberto Assef, quien alentó un acuerdo con el Frente Renovador. Lo cruzó al día siguiente el puntano Walter Aguilar: “Habló por él. Sólo trabajamos para Rodríguez Saá 2015”, marcó terreno. El resto del bloque lo siguió. En un comunicado firmado por los seis miembros restantes rechazaron cualquier entendimiento con Massa.
La otra carta para un interbloque que espera Massa es la de Mario Das Neves, quien desembarcará junto a Elia Lagoria. El ex gobernador dio varias señales de congeniar con el ex jefe de Gabinete. La principal fue que su senadora, Graciela Di Perna, apoyó un dictamen de Presupuesto de Carlos Verna, encargado de recolectar massistas en la Cámara alta.
Pero Das Neves buscaría primero crear bloques patagónicos y para eso estaría hablando con el neuquino Guillermo Pereyra, electo senador con una línea disidente del Movimiento Popular Neuquino.
En Diputados no será fácil: los dos laderos de Pereyra tendrán primero una charla con Alicia Comelli, leal al gobernador Jorge Sapag y con intenciones de no romper la bancada de MPN.
Mientras evita caminar junto a los legisladores del Frente Renovador y algunas versiones hablan de nuevas conversaciones entre Das Neves y Scioli.
A diferencia de Rodríguez Saá, el 18 de noviembre el ex gobernador tendrá un gesto con Massa: lo acompañará en una jornada en Neuquén organizada por los diputados de Unión Popular, recientemente pasados al massismo.
Nada en el Senado
En la Cámara alta no hubo cambios. Verna y Carlos Reutemann son por ahora los dos massistas confesos y el fueguino Jorge Garramuño prefiere desalentar las versiones que lo suman a ese grupo como aliado lineal.
Es un misterio como seguirá el misionero Juan Irrazabal, quien ya expresó sus diferencias con el bloque K en el debate del presupuesto.
Su archienemigo, el gobernador Maurice Closs, sigue con sus dos senadores en la bancada pero no deja de pegarle a algunos funcionarios del Gobierno como Guillermo Moreno.
El mayor movimiento estará en febrero cuando el pampeano toque la puerta de todos los espacios alternativos y les ofrezca negociar por todos lugares en las comisiones. Sólo por ahora, el kirchnerismo o el Partido Justicialista, como quiera denominarse, tienen mayoría para desconocer a quien se propongan en el reparto de cargos.
Más si negocian con la UCR y el Frente Progresista, como hicieron esta semana los diputados para repartir cargos en el Afsca y harían el 4 de diciembre para definir las autoridades de la Cámara. Habrá que ver…
Fuentes: Ambito Financiero, NA, LPO.