A pesar de los reclamos, Italia mantendrá las restricciones migratorias con España
A pesar de los reclamos diplomáticos, el ministro italiano de Interior italiano, Matteo Piantedosi, afirmó que el Gobierno de Giorgia Meloni mantendrá la suspensión del acuerdo Schengen con España y los controles en puertos y aeropuertos hasta que se descarten completamente los riesgos de seguridad para Italia.
«La decisión de suspender la aplicación del acuerdo Schengen no será revisada antes del 15 de agosto y, en todo caso, solo después de que se hayan excluido completamente los riesgos de seguridad para Italia», afirmó Piantedosi en un comité parlamentario convocado para explicar las medidas adoptadas por el Ejecutivo italiano tras la crisis migratoria de Ceuta.
El ministro de Interior defendió que la decisión de Italia se ha ajustado plenamente al derecho europeo, mientras que España ha seguido una «lógica de represalia» al responder con la suspensión del acuerdo de libre circulación, imponiendo controles a los viajeros procedentes de Italia, como avanzó Hosteltur en España responde a Italia con controles fronterizos en puertos y aeropuertos.
Crisis de Ceuta
Italia comenzó a aplicar controles de seguridad a los viajeros procedentes de España que arriben al país por mar y por aire el pasado 1 de agosto, debido a la entrada masiva de inmigrantes a las costas de Ceuta.
Roma justificó su decisión por una amenaza para el orden público, la seguridad interior y la gestión de los flujos migratorios. Asimismo, aseguró que existe un riesgo de que puedan producirse desplazamientos secundarios hacia otros países del espacio Schengen.
La medida no suspende los vuelos ni los ferris; tampoco impide viajar a los ciudadanos españoles o comunitarios. Supone la recuperación temporal de controles que normalmente no se realizan en trayectos internos de Schengen. Sus consecuencias previsibles son mayores tiempos de desembarque, verificaciones de identidad y posibles colas en los aeropuertos y puertos italianos con conexiones desde España.
Para aerolíneas, navieras, agencias y turoperadores, la recomendación operativa es advertir a los clientes de que lleguen con toda la documentación accesible y contemplen más tiempo en conexiones posteriores. La mayor exposición se concentra en viajeros extracomunitarios, grupos organizados y pasajeros con escalas ajustadas tras aterrizar o desembarcar en Italia.