Debaten las ampliaciones en la reserva de Punta Tombo

Minolta DSCEl viernes pasado se realizó el primer taller de trabajo para consensuar las ampliaciones en el área protegida Punta Tombo, en el cual participaron autoridades de la Secretaría de Turismo del Chubut, así como referentes de la Subsecretaría de Pesca, de la Administración de Parques Nacionales, CENPAT y GPS, además de figuras ligadas a la conservación, como la prestigiosa investigadora Dee Boersma, de la Universidad de Washington.

Convenio con el CenPat y la GPS
Fernanda Paura, directora de Planificación, Ordenamiento y Uso Público de Áreas Protegidas, aseguró que “estamos desarrollando el Plan de Conservación del Chubut con el objetivo último de ampliar nuestras superficies de áreas protegidas. En ese marco firmamos un convenio con el CENPAT y la Global Penguin Society para llevar adelante esta actividad de ampliación del área marina de Punta Tombo y otras figuras de conservación como las reservas de biósferas”.
Según la cartera de Turismo una de las prioridades está ligada a la ampliación de la superficie de la provincia bajo figuras de conservación, que hoy ronda el 6 por ciento y se prevé duplicar a partir de la creación de nuevos parques nacionales y nuevas áreas protegidas, como la de Los Altares, la ampliación de Punta Tombo y del Parque Interjurisdiccional Marino Costero, así como también la declaración de la Biósfera Península Valdés y Azul, procesos que ya están en marcha.

Economía vs conservación
Por su parte, Pablo García Borboroglu, investigador del CONICET y presidente de la GPS, destacó: “Estamos atravesando un momento histórico. En mi caso hace 25 años que interactúo con la Provincia y, si bien se han hecho muchos avances en áreas protegidas, es importante que no solamente se proteja el nido sino también donde comen los pingüinos. Es algo que siempre se conversó pero nunca se plasmó en algo concreto. Creemos que es histórico porque el Gobierno tiene un interés firme y genuino para avanzar en la conservación de los recursos. Conservar es ordenar los recursos para que coexistan las personas con los recursos naturales”.
En alusión al trabajo que se está desarrollando para ampliar el área marina protegida en Punta Tombo, Borboroglu afirmó: “Hemos sido convocados para discutir qué tipo de protección se le puede dar al océano, el lugar donde se alimentan los pingüinos y tratar de manejar las actividades que ahí ocurran, de manera que puedan coexistir actividades económicas con la conservación de la naturaleza”.
Agregó que esto conllevará grandes beneficios para la sociedad, dado que “los pingüinos representan una fuente de ingresos genuinos en turismo; si protegemos la fuente de alimento para los pingüinos entonces estamos protegiendo un montón de puestos de trabajo para Chubut y la Patagonia. Sabemos que los pingüinos son una de las estrellas principales del turismo para la Argentina”.

Reserva Biósfera Azul
Otro de los desafíos desde la Secretaría de Turismo del Chubut apunta a presentar el año próximo el proyecto ante la UNESCO que permita crear la Reserva Biósfera Azul. Sobre este punto Borboroglu añadió que “de acá a un año se va a saber cuáles son las áreas del proyecto. Es un sello de distinción que otorga las Naciones Unidas a lugares que tienen características particulares y Chubut las tiene. Hoy ya existen áreas de biósfera en la Cordillera, se ha propuesto la Península Valdés y eso está en observación; nosotros estamos para proponer la Biósfera Azul que podría ir desde el norte de Punta Clara hasta el sur de Bahía Bustamente, con lo cual gran parte del litoral chubutense estaría cubierto. Esto le da una imagen internacional a Chubut en todos los sentidos, ya sea por los productos con el sello particular como en materia de conservación, porque le permite obtener fondos para hacer estudios, implementar medidas. Todos ganan”, concluyó.

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