Alcohólicos Anónimos, una herramienta de contención social
Alcohólicos Anónimos (A.A.) es un movimiento internacional de ayuda contra el alcoholismo fundado en 1935 y consiste en comunidades de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver el problema común y ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo. Para ser miembro se requiere el deseo de dejar la bebida. Es una asociación sin ánimos de lucro y sin afiliaciones a religiones o partidos políticos.
En Puerto Madryn funciona hace 37 años y se reúnen cuatro veces por semana. Ante el flagelo social que representa la enfermedad de alcoholismo A.A. es una de las instituciones que lucha contra el consumo excesivo de bebidas y que, al igual que en todo el país, también funciona en nuestra ciudad en Marcos A. Zar 334.
Actualmente concurren unas siete personas, donde el objetivo primordial es tomar conciencia del problema, aceptarlo y replantearse –con ayuda de pares- un nuevo esquema de conductas.
“No es fácil aceptar este problema como una enfermedad, nadie quiere decir que es un enfermo alcohólico. Es fácil dejar de beber, lo que es difícil es mantenerse sobrio día a día, pero acá tenemos las herramientas, que son los doce pasos, que es la guía espiritual que tenemos para lograr ese día a día, de alcanzar esa sobriedad que tanto deseamos”, explicó Diego, que por obvias razones no se revela su apellido.
El anonimato como ventaja
A diferencia de lo que se muestra en las películas, donde un alcohólico dice su nombre y cuenta su problema ante todos, en Alcohólicos Anónimos, nadie está obligado a nada y nadie juzga a nadie.
“Somos un grupo de gente que se junta para hablar y eso es la piedra fundamental. Cada uno de nosotros hace la evolución como puede y cuando puede. Y lo que cada uno de nosotros sabe es que el grupo lo va a ayudar. El que se sabe alcohólico en la oscuridad de su dormitorio, el que no se atreve a reconocerse públicamente como tal, está terriblemente solo”, confesó al trazar una pincelada del enorme drama social. “Es una soledad muy dolorosa, porque no la podés compartir por vergüenza y tal vez ese miedo te paralice para salir del alcoholismo”, analiza y en tal sentido sostiene que “esa es la ventaja del grupo, el anonimato y el aceptarte como venís y con lo que venís, mochila chica, grande, mediana, pesada, liviana. Acá eso no se pesa, no se mide, no se calcula”, relata una de las integrantes del grupo de Puerto Madryn.
“Mostrar que esto sirve”
Los primeros momentos para una persona que se acerca a Alcohólicos Anónimos son claves. Primero, lo más difícil es aceptar la enfermedad, y luego, desde A.A sus compañeros le darán todo el apoyo posible: “Lo importante es que la persona que recién llega pueda ver que hubo un progreso en nosotros, darle la confianza de que esto realmente sirve, no atacarlo solamente con los problemas que uno tuvo”, menciona Diego, al explicar el proceso de contención.
Asimismo, puso de manifiesto que “la mayoría de la gente que llega, es por un problema emocional fuerte, muy marcado, por eso la mayoría se vuelca al alcohol, a las drogas. Hay que ayudarlo en ese punto y tratar de darle la libertad de que si quiere contar su problema es lo mejor para que nosotros podamos ayudarlo”. Por su parte, Ángel, que cumplió 14 años de sobriedad, declaró que “no es fácil, pero tampoco es imposible. Es importante dejarse ayudar. Yo hubiera dejado el alcohol por mi cuenta, pero no, tuve que venir a Alcohólicos Anónimos, que es un lugar muy importante para mí”, expuso.
“Todos tocamos fondo”
Alcohólicos Anónimos funciona en Puerto Madryn hace ya 37 años y las reuniones son los días lunes, miércoles, viernes y sábado de 20 a 21.30. Desde el grupo insisten en remarcar que todos son pares, no hay ni un director ni nadie que los dirija, sino que todos son alcohólicos en proceso de recuperación. Por eso, quieren que la gente se anime, no tenga vergüenza de concurrir a las reuniones: “Nosotros no juzgamos a nadie, todos tocamos fondo de distinta manera, pero tocamos fondo. Todos hicimos cosas que nos avergüenzan, pero acá adentro nadie juzga a nadie, porque todos sufrimos mucho. Como madres, como mujeres, como hombres, todos hicimos cosas. Uno acá se puede sentir en confianza”, destaca una de las participantes del grupo.
Por último, Diego cuenta que “cada uno está acá por voluntad propia y eso es lo fantástico que tiene el programa, se puede encontrar una nueva forma de vida, ver todo con más claridad”.
Las preguntas para saber si necesita ayuda
En Alcohólicos Anónimos están interesados en difundir un test con doce preguntas sobre el consumo de alcohol. Según dicen, si se responde a cuatro o más con un Sí, puede que haya un problema:
1 – ¿Ha tratado alguna vez de dejar de beber durante una semana o más, sin haber podido cumplir el plazo?
2 – ¿Le fastidian los consejos de otras personas en cuanto a su forma de beber – le gustaría que dejasen de entrometerse en sus asuntos?
3 – ¿Ha cambiado de una clase de bebida a otra con objeto de evitar emborracharse?
4 – ¿Se ha tenido que tomar algún trago al levantarse por la mañana durante el año pasado?
5 – ¿Tiene envidia de las personas que pueden beber sin meterse en líos?
6 – ¿Ha tenido algún problema relacionado con la bebida durante el año pasado?
7 – ¿Ha causado su forma de beber dificultades en casa?
8 – ¿Trata usted de conseguir tragos «extras» en las fiestas, por temor de no tener suficiente?
9 – ¿Persiste usted en decir que puede dejar de beber en el momento que quiera, a pesar de que sigue emborrachándose cuando no quiere?
10 – ¿Ha faltado a su trabajo o a la escuela a causa de la bebida?
11 – ¿Ha tenido «lagunas mentales»?
12 – ¿Ha pensado que llevaría una vida mejor si no bebiera?