Confirman que el ruido de las embarcaciones reduce 45% la detección de cantos de ballena
Investigadores panameños del proyecto Pacífico Sostenible confirmaron que el ruido generado por embarcaciones reduce entre 40 y 45% la probabilidad de registrar cantos de ballena, sonidos esenciales para comprender los hábitos de estos mamíferos marinos.
Alejandro Arrivillaga, gerente del proyecto, advirtió que niveles elevados de ruido pueden confundir la comunicación de las especies y afectar incluso su reproducción.
Impacto en la comunicación madre-cría
La presidenta de la fundación Panacetacea, Betzi Pérez-Ortega, explicó que los sonidos de baja frecuencia entre madre y cría pueden quedar enmascarados por el ruido, impidiendo una comunicación efectiva.
La directora nacional de Costas y Mares del Ministerio de Ambiente de Panamá, Digna Barsallo, añadió que el exceso de ruido provoca que las ballenas se desplacen hacia otras zonas, alterando sus rutas migratorias.
Iniciativas regionales
Panamá impulsa la Coalición de Alta Ambición por un Océano Silencioso, que busca reconocer el ruido submarino como una forma de contaminación.
El proyecto Pacífico Sostenible involucra a países como Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, México y Panamá, dentro del Gran Ecosistema Marino del Pacífico Costero Centroamericano.
Funciones del canto de ballena
El canto de las ballenas cumple múltiples roles, como ser la comunicación y apareamiento, los machos, especialmente las ballenas jorobadas, utilizan melodías complejas para atraer parejas. También sirve para la orientación y navegación, las bajas frecuencias ayudan a mapear el entorno marino y reconocer rutas migratorias. Y hasta para la transmisión cultural, ya que los cantos evolucionan y se comparten entre poblaciones, creando dialectos propios.
Importancia y beneficios
– Indicador de salud oceánica: estudiar las vocalizaciones permite evaluar el impacto del ruido humano.
– Paralelismos con el lenguaje humano: investigaciones muestran que los cantos siguen reglas de organización similares a las de nuestra comunicación.
Registrar los cantos funciona como un “micrófono” hacia la salud del océano:
– Monitoreo poblacional: permite contar e identificar especies sin verlas.
– Rutas migratorias: mapea viajes en tiempo real.
– Salud del ecosistema: revela niveles de estrés por ruido.
– Comportamiento social: ayuda a entender dialectos y cambios culturales.
– Mitigación de riesgos: alerta a barcos para evitar colisiones.
Herramientas utilizadas
– Hidrófonos: micrófonos submarinos fijos o flotantes.
– Inteligencia Artificial: algoritmos que procesan miles de horas de audio.
– Planeadores submarinos: drones que registran sonidos en aguas profundas.
El ruido marino se consolida como una amenaza invisible para los cetáceos. Reducirlo no solo protege la comunicación vital de las ballenas, sino que también garantiza la conservación de ecosistemas oceánicos y la continuidad de una cultura acústica que conecta generaciones de estos mamíferos.