POR LA PANDEMIA, EL 2020 TUVO LA MAYOR CAÍDA DESDE QUE SE TOMAN MEDICIONES

Hoy es el Día Mundial por la Reducción de las Emisiones de Dióxido de Carbono 2021


Cada 28 de enero se conmemora el Día Mundial por la Reducción de las Emisiones de Dióxido de Carbono, una fecha instaurada por la ONU y a la que también se la denomina Día Mundial de la Acción frente al Cambio Climático.
Su designación tiene como objetivo concienciar y sensibilizar a la población mundial, acerca de los daños que las emisiones de CO2 le ocasionan a la atmosfera y al medio ambiente, sobre la crisis climática que sufre el planeta y sobre los impactos que las acciones de los seres humanos tienen sobre el entorno.
Pero no solo es importante conocer la problemática, sino que en esta fecha se busca que las políticas orientadas a reducir la emisión del CO2 y los demás gases de efecto invernadero, se multipliquen, desarrollen y fortalezcan y que se tomen medidas, para que la implicación en la búsqueda de soluciones sea integral, global y sostenida.
Desde la ONU se promueve que los países apuesten por las energías renovables para generar electricidad, por la movilidad eléctrica como alternativa a los combustibles altamente contaminantes, por el cuidado del agua, el aire y los suelos, la defensa de la biodiversidad, el consumo responsable o la reducción de desperdicios.

2020: bajas récord de emisiones

El 2020 fue un año tan atípico en el ámbito de la salud mundial, como en el de las emisiones de gases como el CO2. La enfermedad COVID19 ha afectado prácticamente a todas las naciones, que tuvieron que tomar medidas extremas para proteger a la población, pero sus consecuencias medioambientales han sido muy significativas, por lo que analizarlas, puede dar pautas de superación con vistas al futuro.
Durante el 2020 y a causa de la declaración de pandemia por la enfermedad producida por el coronavirus, la enorme mayoría de la población mundial se confinó en sus casas, por lo que las emisiones de dióxido de carbono experimentaron la mayor caída a nivel global, desde que se toman mediciones.
La atmósfera de la Tierra recibió casi 2.5 millones de toneladas métricas menos de CO2, de las que estaban previstas producir, lo que significa que la reducción alcanzó un porcentaje histórico del 7%. Pero los científicos advierten que podría haber un “efecto rebote” y que tras la pandemia las emisiones podrían multiplicarse, un dato que resulta alarmante.
Algunos eventos mundiales ya habían generado una baja en las emisiones de CO2, ejemplo de ello es la segunda guerra mundial, después de la cual disminuyeron casi en 1 tonelada métrica y en 2009, tras la crisis económica mundial se generó media tonelada métrica menos de este gas. Pero las cifras de 2020 son mucho más significativas.
Según los investigadores, el hecho de que la población se mantuviese confinada en sus hogares sin emplear los medios de transporte habituales: aviones, coches y barcos, es la causa principal de la caída en picada de las emisiones de CO2, uno de los principales gases de efecto invernaderos que produce el ser humano.
El movimiento en las carreteras de todo el mundo se vio afectado en más del 60% y en las ciudades, en los picos de confinamiento solo circulaba un 20% de vehículos. En cuanto a la aviación, sus emisiones se redujeron en más del 40% y las de la actividad industrial en un 30%. EEUU y Europa redujeron más del 10% de las emisiones, en cambio China no llegó al 2%.
A medida que nación tras nación se iba sumando a la paralización por culpa de la pandemia, el aire de las ciudades se iba purificando, al punto que en ciertas metrópolis en las que los niveles de contaminación solían ser gravísimos, sus habitantes pudieron contemplar cielos azules y noches tachonadas de estrellas, por primera vez en muchísimos años.
Esto se debió a que se detuvo la actividad industrial y especialmente a la disminución drástica en la circulación de vehículos de transporte, tanto de mercaderías como de personas. Los satélites comprobaron que no solo disminuyó la cantidad de CO2, sino que los niveles del peligroso dióxido de nitrógeno (NO2) producto de la quema de combustibles de origen fósil, también cayó drásticamente.
Por esta razón, se considera que desde que se están tomando mediciones de este tipo de gases, el 2020 ha sido el que ha presentado las mejores lecturas promedio de la calidad del aire, a nivel planetario. Esto da esperanzas en cuanto a que es posible implementar soluciones para paliar el problema del calentamiento global y del cambio climático.
Obviamente se parte de la base de que la solución no pasa por confinar a la gente o por paralizar las ciudades, sino por tomar medidas aplicables y eficaces, como cambiar las fuentes de producción energética por otras menos contaminantes como son las renovables o decantarse por la movilidad eléctrica, imponiéndola a todos los medios de transporte.

¿Qué se puede hacer individualmente?

En días como hoy mucha gente se pregunta si está en su mano apoyar esta lucha y qué puede hacer para aportar su granito de arena y la respuesta es que: consumir de manera responsable y sin desperdiciar (agua, electricidad, comida, etc.), comprar solo lo necesario, reciclar, reparar, donar y/o reutilizar lo que se pueda y defender y apoyar la instauración de políticas ambientales serias, aplicables y preventivas, son pequeños gestos individuales, que sumados conforman un gran cambio.


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