EL GOBIERNO BUSCA NEGOCIAR Y EVITAR UN DECRETO QUE OBLIGUE A LOS MÉDICOS A MANTENERSE EN SUS FUNCIONES

Cirujanos insten que cumplido el mes de preaviso no seguirán trabajando


2En el marco de la masiva renuncia de cirujanos que prestan servicios en el sector público Rawson, Esquel, Comodoro Rivadavia y Puerto Madryn, recientemente se han mantenido reuniones y gestiones para destrabar el conflicto entre el área de Salud y los profesionales, quienes a principio de septiembre comunicaron el cese de sus tareas para fines de septiembre. Sin embargo, mientras el gobierno de la Provincia efectuó una denuncia por fraude contra ocho profesionales de dicha especialidad y el conflicto escaló hasta la trascendencia de pedidos de renuncia del ministro de Salud, en los últimos días los diálogos se han mantenido bajo un estricto hermetismo de ambas partes.

Temen escraches

En diálogo con un médico cirujano, integrante de la Asociación de Cirujanos de Chubut, el profesional, que solicitó no ser citado por temor a represalias o escraches, manifiesta que “en la provincia no hay una salud privada y una pública, hay una Salud y no alcanza a cubrir toda la demanda que hay. Si no existieran lugares privados, el hospital colapsa en dos horas y lo mismo pasa en el sector privado, los dos se complementan. Nuestro trabajo es complementario. La gran mayoría de profesionales como nosotros e incluso traumatólogos y ginecólogos, trabajan en los dos lugares, porque sino no se alcanzaría a cubrir toda la demanda de la ciudad. En la ciudad hay un problema estructural, llega a haber una catástrofe y el servicio colapsa”.

Faltan recursos humanos

A su vez, en cuanto al mencionado problema de la falta de recursos humanos en el área de Salud, el cirujano explica que “no es un problema de falta de personal; si bien hay una parte nueva que fue inaugurada, el problema es estructural. En el Hospital Subzonal de Puerto Madryn hay 25 camas para todas las especialidades, si no hubiera parte privada colapsaría en un par de horas, y si bien están esas camas, hay dos habitaciones que están cerradas porque tienen goteras y están tapadas las cloacas. Hace un tiempo se cerró el quirófano porque se había problemas con los filtros. Y sucede que cuando se rompen cosas, no hay dinero para reponerlas y si lo hay, el proceso es lento. Así se va desgastando el sistema”.

Críticas al sistema

El médico explica que, “como en cualquier otro trabajo, la renuncia fue presentada con un mes de preaviso. Hay que tener en cuenta que nuestro horario es de 36 horas semanales, no dependemos sólo de nosotros, sino del anestesista, de los insumos, de que el paciente haya realizado correctamente el ayuno y de otros factores como la gravedad de la situación del paciente, es decir de la necesidad del servicio. Acá hay otros vértices que tienen que ver con la gestión y que pretenden taparlos con un chivo expiatorio, que somos nosotros. Hay un déficit de gestión que se está intentando tapar, siempre lo hubo pero se intentaba hacer lo que se pudiera, nosotros trabajamos hasta donde podemos. El sistema, con sus puntos flojos, todavía funcionaba, pero cuando vino este ministro lo terminó de destrozar y tirar abajo”.

Ambiente laboral “tóxico y viciado”

El cirujano, que hasta hace algunas semanas se desempeñaba en el Hospital Subzonal “Andrés Ísola”, sostiene que de cara a las denuncias que pesan sobre el equipo de profesionales “cuando nos tengamos que defender vamos a ir con todas las notas que tenemos. Una nota que nos mandaron cerca de las elecciones dice que ‘no pidamos insumos porque no hay plata para comprarlos’. Nosotros no somos gente mediática porque no sabemos manejarnos con los medios. En su momento teníamos el quirófano cerrado y no podíamos operar, pero lo hicimos corriendo algunos riesgos porque había que trabajar, sino colapsaba el sistema (de salud) de la ciudad. El señor ministro nos salió a pegar a través de los medios y tuvimos una situación muy incómoda con el familiar de un paciente, que nos increpó. Entonces, cuando se difunden dichos como los del Ministro a través de los medios, se fomenta la agresión de los pacientes. La verdad es que no hay plata que valga cuando nos salen a putear o maltratar”. Sobre la actual situación del ministro José Manuel Corchuelo Blasco, el médico cuenta que “si tu jefe sale constantemente durante un año a desprestigiarte y decir barbaridades, tenés dos caminos, hacer una denuncia por acoso o no trabajar más. No por ser un empleado público uno tiene que ser un esclavo. Si uno no se siente cómodo en un ambiente laboral totalmente viciado y tóxico por culpa de un ministro que sale todos los días a maltratarte, se va”.

Falta de diálogo

En cuanto a la relación de los cirujanos con Corchuelo Blasco, el médico sostiene que “con el ministro nos juntamos dos veces. La primera dijo ‘hola, tengo otra reunión’ y se retiró. La segunda llegó, nos saludó, nos dio unos recortes de diarios y se volvió a ir. Se ha manejado muy mal la situación. Muchos medios en lugar de investigar repitieron lo que este señor decía. Ha habido muchas fallas y falencias en el sistema de Salud, pero quieren taparlas pegándonos a nosotros. Esto nos afecta a todos, no es que les pega sólo a los (cirujanos) de Comodoro Rivadavia. El ministro habla de ‘todos los cirujanos’. Nosotros trabajamos con nuestro nombre, si uno trabaja en una empresa y lo difaman, se va a trabajar al directorio de otra empresa. A nosotros la gente nos va a buscar con nombre y apellido, y en varias ocasiones han hecho públicos nuestros nombres como represalia y así no se puede trabajar”.

La denuncia

La denuncia de la Fiscalía de Estado y el Ministerio de Salud sobre los ocho cirujanos de Comodoro Rivadavia acusados de fraude por operar presuntamente en clínicas privadas cuando en realidad debían cumplir tareas en hospitales públicos, motivó que los cirujanos del Chubut presentaran su renuncia ante las autoridades. Sin ir más lejos, el gobernador Martín Buzzi manifestó su apoyo al ministro de Salud José Manuel Corchuelo Blasco y dejó trascender que se analiza traer a médicos de otras provincias para suplir la falta en el servicio público. En los próximos diez días se resolvería la situación, mientras se suceden negociaciones de ambos lados. Mientras tanto, la Asociación Argentina de Cirugía declaró a la provincia del Chubut como “zona de conflicto laboral” y expresó que “cuestionar a los cirujanos ante la opinión pública, en forma coercitiva y sin respeto por la tarea que realizan, por una cuestión de horarios discutible en muchos aspectos, sin juzgar su actuación donde se desempeñan, es repudiada por la AAC y la totalidad de los cirujanos del país”, echando leña a un conflicto que, próximo a resolverse o no, ha sumido al sistema de salud de la provincia en una situación de vulnerabilidad que atenta contra aquello que debe preservar antes aún que las cuestiones institucionales, que es la salud de los pacientes.


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