Maduro les dio 48 horas a tres funcionarios de Estados Unidos para dejar el país
El gobierno de Venezuela expulsó ayer a diplomáticos de Estados Unidos por tercera vez en menos de un año, en medio de la tensión generada por las protestas callejeras que se repitieron por sexto día consecutivo y por la marcha anunciada para hoy, y no autorizada por el gobierno.
Dicha movilización fue convocada por el dirigente opositor Leopoldo López con el fin de entregarse a la Justicia, que ordenó su captura la semana pasada.
El presidente Nicolás Maduro dio 48 horas a los segundos secretarios de embajada Brennan Marie McCusker, Jeffrey Gordon Elsen y Cristopher Lee Clark para «retirarse de la patria soberana e independiente de Venezuela», anunció el canciller, Elías Jaua, en conferencia de prensa. El funcionario explicó que la decisión se debió a que los diplomáticos estadounidenses estaban «activamente participando de la organización y la promoción de estos grupos que hoy intentan generar la violencia» en Venezuela.
Jaua aseguró que «un conjunto de seguimientos» realizado en los últimos años permitió detectar que «funcionarios de distinto nivel» de la diplomacia estadounidense apoyaron a grupos opositores mediante aportes financieros a través de «organizaciones de fachada».
El canciller leyó tres supuestos mensajes de correo electrónico emitidos entre 2009 y 2011, y rehusó dar más detalles porque, alegó, hay una investigación en curso.
Estados Unidos respondió ayer por la tarde, a través de la vocera del Departamento de Estado, Jen Psaki, que las acusaciones «son infundadas y falsas», y que aún no había recibido «ninguna notificación formal» sobre la expulsión de sus funcionarios. Psaki afirmó en su rueda de prensa diaria, en Washington, que «el futuro político de Venezuela es una decisión de los venezolanos» y reiteró las «serias preocupaciones» del Departamento de Estado «sobre temas de democracia y derechos humanos» en el país sudamericano.
Mientras tanto, Venezuela vivió ayer la sexta jornada consecutiva de protestas callejeras encabezadas por organizaciones estudiantiles. Miles de personas marcharon hasta la sede de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), donde entregaron a su titular, William Castillo, un documento pidiendo que las autoridades «no amedrenten y censuren a los medios de comunicación», informó la líder estudiantil Gabriela Arellano, según reportó el canal Globovisión.
Paralelamente, el secretario general del Partido Comunista de Venezuela (PCV, principal aliado histórico del chavismo), diputado Oscar Figuera, reclamó una «profunda» investigación sobre la actuación de efectivos del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) en los disturbios del miércoles pasado, que causaron tres muertos, 66 heridos y más de 120 detenidos. Figuera aseguró que hubo personal del Sebin que desacató la orden de mantenerse acuartelado, sostuvo que «se tiene que investigar por qué no obedecieron y bajo qué órdenes actuaron», y remarcó que «hay pequeños núcleos de funcionarios policiales que están actuando como agentes de la contrarrevolución», consignó el diario Ultimas Noticias.
Fuera de Caracas, la mayor movilización se registró en Valencia, tercera ciudad del país y capital del estado Carabobo, luego de que tomaran estado público denuncias de violaciones de derechos humanos contra jóvenes detenidos la semana pasada.