Comenzó la escuela de verano, con muchos chicos y con muchos padres
Comenzó ayer, en toda la provincia salvo Comodoro que iniciará el lunes 3 de febrero, el programa Escuela de Verano, con una nutrida presencia de alumnos, pero especialmente, con una gran cantidad de padres que acompañó a sus hijos para realizar distintos trámites.
Este lunes fue el último día para inscribirse. Según los datos finales del Ministerio de Educación, el número de adolescentes anotados supera los 3.600, en toda la provincia.
En la Región I de Lago Puelo y El Maitén se anotaron 276; en la Región II de Puerto Madryn fueron 853 alumnos; 791, en la Región III de Esquel, Río Pico, José de San Martín y Gobernador Costa; 1.509 en la Región IV que integra Trelew, Rawson y Gaiman y 248 en la Región V de Sarmiento.
Para el Nivel Secundario
Este programa de aprendizaje complementario está dirigido a alumnos de Nivel Secundario que adeuden entre 3 y 6 materias y que hayan desaprobado en la instancia de diciembre.
Escuela de Verano se desarrollará hasta el 14 de febrero en instituciones de gestión pública, privada y de autogestión que hayan decidido ofrecerles esta instancia a los adolescentes, donde se brinda otra dinámica de enseñanza.
El espacio curricular es acreditado cuando el estudiante aprueba con una calificación mínima de 7 y cumple con el 85% de asistencia. Los espacios curriculares que se ofrecen son los de mayor demanda tienen: Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Inglés, Matemática y Lengua. En tanto, que en el ciclo orientado, los más demandados son Biología, Química y Matemática, entre otros.
“Se observó en la recorrida que hicimos por las escuelas que existe una fuerte demanda de los padres para que sus hijos participen de Escuela de Verano, a fin de que concreten su trayectoria escolar. También se evidencia el fuerte compromiso de las instituciones escolares de hacer todo lo que tienen a su alcance para darle el servicio educativo a los alumnos que lo requieren”, dijo Andrea Soler, responsable de Educación Secundaria.
La funcionaria, además, informó que como cada colegio tuvo la potestad de decidir si participaba del programa, las escuelas que abrieron sus puertas tienen una fuerte demanda de inscriptos. “Están bajo análisis situaciones puntuales que se dieron hoy para poder ver qué respuesta les brindamos a las familias”, indicó.
Puertas abiertas
Emilia Abraham, coordinadora del programa en la Escuela 776, dijo que ayer se anotaron muchos adolescentes que no son alumnos de la institución, pero que se encuentran en Playa Unión de vacaciones. “Tenemos una alta demanda y las comisiones están completas, porque hay un cupo que debemos cumplir para que la esencia del programa no se altere y una de ellas es no superar los 20 alumnos”, indicó.
En tanto, en la Escuela Politécnica Nº 702, de Rawson, se anotaron unos 400 adolescentes. Los inscriptos son del propio colegio y de las escuelas 752, 776, 729 y 795.
“A las 8 de la mañana el gimnasio de la escuela estaba completo de alumnos. Les presentamos las comisiones y les hablamos de cuestiones operativas, en especial a los alumnos que no son de la Politécnica. Hicimos hincapié en el código de convivencia de la escuela, que está vigente y que es vital que todos respetemos”, dijo Leonardo Barbosa, coordinador del programa.
En tanto, Claudia Guzmán, coordinadora del programa por parte de la Escuela Nº 752, destacó la presencia de los padres y agradeció que se involucren con la propuesta. “Hasta hoy armamos 22 comisiones, pero tenemos una demanda fuerte que hicimos conocer a las autoridades aprovechando el recorrido que están haciendo por las escuelas”, indicó.
Inversión
Para poner en marcha el programa, el Gobierno del Chubut declaró que realizó una fuerte inversión, ya que las cuatro semanas de actividades representan el pago de 4.000 horas cátedra entre todos los docentes que participan, subrayó la subsecretaria de Coordinación Técnica Operativa y Supervisión, Gladys Harris.
Así, se destinará al pago de salarios de esos docentes 1,7 millón de pesos, cifra que se suma a los cerca de 200.000 pesos que se depositaron entre todas las escuelas del programa, para solventar el refrigerio de los alumnos y gastos de oficina.