Agustín de la Fuente: “La industria pesquera debe adaptarse para ser competitiva en un entorno global cambiante”


En el marco de las jornadas de Economía Azul realizadas en Puerto Madryn, Agustín de la Fuente, presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), participó en un panel donde compartió la situación actual de la industria pesquera en la región. En su exposición, resaltó la importancia de repensar el sector frente a los nuevos tiempos y las transformaciones que se avecinan.

De la Fuente destacó que la industria pesquera se encuentra en un proceso de adaptación constante a las exigencias de los mercados internacionales. Aunque los productos argentinos, como el langostino y la merluza, mantienen altos estándares de calidad y trazabilidad, las fluctuaciones en la demanda no siempre están relacionadas con estos factores. “Nos enfrentamos a un mundo de negociación permanente, afectado por cuestiones políticas, bélicas, la post-pandemia y cambios culturales en la alimentación”, comentó.

Esta situación requiere que la cadena de valor pesquera, que genera un impacto significativo en la sociedad y la economía local, se adapte rápidamente para mantenerse competitiva en un entorno global en constante cambio.

Retenciones y competitividad

Una de las principales preocupaciones del sector pesquero es el impacto de las retenciones a las exportaciones. De la Fuente señaló que estas limitan la competitividad de los productos argentinos en mercados internacionales, especialmente cuando se enfrentan a aranceles adicionales en países como los europeos. “Quedar fuera de la foto de ser competitivos en esos mercados es una realidad que enfrentamos”, afirmó.

El presidente de CAPIP también hizo referencia a la necesidad de eliminar los derechos de exportación, tal como lo propuso en su plataforma electoral el presidente Javier Milei. “Vemos que ese camino es lo que necesitamos para mejorar nuestras condiciones en los mercados internacionales”, agregó.

Brecha cambiaria y costos operativos

Otro de los puntos destacados por De la Fuente fue la problemática de la brecha cambiaria. Mientras los costos operativos de la industria, como el combustible, están atados al valor del dólar paralelo, las exportaciones se liquidan a un dólar oficial con retenciones, lo que genera una desventaja económica. “El combustible, que es un insumo esencial para salir al agua, ha tenido un aumento casi del 100 % desde que asumió el nuevo Gobierno”, explicó.

Esta situación, sumada al atraso cambiario que afecta al sector desde hace años, ha incrementado considerablemente los costos de operación, lo que obliga a la industria a buscar maneras de ser más competitiva y eficiente.

Mirada hacia el futuro

A pesar de los desafíos, De la Fuente se mostró optimista sobre el futuro de la industria pesquera y destacó la importancia de continuar con una visión renovada del sector. “Es crucial que la industria pesquera siga adaptándose a las circunstancias actuales y a los cambios en los hábitos de consumo. Solo así podremos seguir siendo competitivos y aprovechar las oportunidades que ofrece la economía azul para nuestra región”, concluyó.

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