Esperan olas de calor y falta de agua por El Niño este verano
El Niño es un fenómeno climático caracterizado por el aumento de la temperatura del agua en el océano Pacífico ecuatorial. Este año, la temperatura ha subido de +1,8 °C en agosto a 2,2 °C recientemente. Este fenómeno se sigue de cerca con el índice RONI, que mide con mayor exactitud la fuerza oceánica del evento. Estos cambios en la temperatura del océano impactan en los patrones climáticos globales, afectando desde las precipitaciones hasta las temperaturas locales.
Históricamente, El Niño de 1982-1983 y de 1997-1998 son los más severos registrados, con picos de 2,5 °C y 2,4 °C respectivamente. Las estimaciones actuales sugieren que los valores podrían superar estos registros, alcanzando hasta 2,7 °C. Este aumento en las temperaturas oceánicas podría dar lugar a fenómenos extremos, como tormentas intensas, inundaciones y sequías en distintas partes del mundo.
Impacto en el territorio nacional
Se espera que las lluvias se intensifiquen gradualmente durante la primavera. En octubre, el noreste del Litoral podría experimentar un exceso de precipitaciones, mientras que el resto de la región pampeana y la cordillera patagónica podrían enfrentar déficit hídrico, complicando la gestión de recursos hídricos y la planificación agrícola.
Para noviembre, las provincias de Corrientes, Misiones, Formosa y Chaco verán un aumento en las lluvias sobre el promedio. El norte de Entre Ríos, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán podría registrar acumulaciones de 20 a 50 milímetros por encima de lo habitual. Este incremento podría ser beneficioso para algunas áreas agrícolas, pero también aumentar el riesgo de inundaciones en zonas vulnerables.
Según el modelo europeo ECMWF, en diciembre, las precipitaciones se generalizarán en casi el 80% del país, afectando especialmente los sectores ribereños de la cuenca del Plata, incluyendo los ríos Uruguay, Paraguay y Paraná. Este aumento podría tener consecuencias en la navegación fluvial y en la seguridad de las comunidades cercanas.
Perspectivas para el próximo año
El próximo año, se prevé que las lluvias continúen siendo superiores a la media en el norte del Litoral. Se espera que el centro del país, incluyendo Cuyo, La Pampa y el oeste bonaerense, experimenten anomalías de precipitación de 30 a 50 milímetros. Estas condiciones podrían impactar significativamente en la agricultura, especialmente en cultivos que dependen de patrones de lluvia regulares.
En febrero, las condiciones de humedad persistirán, impactando principalmente al norte argentino, la región pampeana y Cuyo. Podría complicar el desarrollo de la temporada estival en el centro del país, con días nublados e inestables. El exceso de humedad podría afectar la calidad de los cultivos y aumentar la incidencia de enfermedades en las plantas, requiriendo medidas de gestión agrícola adecuadas.