Animalito e’ dios
Un equipo internacional de científicos pertenecientes a la Universidad Brown (Estados Unidos), el Instituto Bernhard Nocht de Medicina Tropical y los Museos Nacionales de Kenia, en colaboración con la Fundación Monte Elgon, documentó información que sugiere que los elefantes africanos emplearían decenas de especies vegetales y minerales para prevenir y tratar distintas afecciones de salud.
El estudio, cuyos datos de campo fueron recolectados entre octubre de 2023 y septiembre de 2024, y que fue publicado en la revista científica Scientific Reports, se desarrolló en la región del volcán Monte Elgon, ubicado en el límite territorial entre Kenia y Uganda.
El hallazgo se logró mediante entrevistas realizadas a especialistas locales y la recolección de muestras botánicas. El propósito fue profundizar en la denominada zoofarmacognosia animal y examinar los puntos de contacto entre la medicina tradicional practicada por los seres humanos y la alimentación habitual de estos grandes mamíferos.
El trabajo científico basó sus conclusiones en los relatos directos de ocho especialistas locales pertenecientes a la comunidad indígena Sabaot. Se incluyeron exploradores comunitarios de vida silvestre, un guardabosques ya jubilado y varios ancianos de la región.
Testigos con décadas de experiencia
Todos los participantes seleccionados para el estudio contaban con más de veinte años de trayectoria observando a las poblaciones de elefantes silvestres dentro de su entorno natural, además de poseer amplios saberes vinculados a la medicina herbal tradicional de la zona.
Entre los relatos recopilados, los conocedores locales describieron casos de animales enfermos que se desplazaban directamente hasta 20 kilómetros de distancia para llegar hasta un recurso medicinal específico, sin detenerse a consumir ningún otro tipo de vegetación en el trayecto.
A partir de los testimonios reunidos y de la recolección de especímenes de herbario depositados en los Museos Nacionales de Kenia, en Nairobi, el estudio logró catalogar un total de 39 recursos naturales consumidos por estos animales. Estos eran correspondientes a 35 especies vegetales y cuatro tipos de suelos, arcillas y minerales diversos.
De ese conjunto de 39 recursos identificados, los informantes locales señalaron que 34 de ellos (un 87%) poseen usos medicinales dentro de la tradición humana de la región, mientras que 25 especies vegetales fueron señaladas específicamente como remedios utilizados por los propios elefantes.
Según los datos recabados durante el trabajo de campo, los elefantes no ingerirían estas plantas de manera azarosa, sino que exhiben conductas de forrajeo selectivo, llegando incluso a recorrer largas distancias de forma directa hacia un recurso puntual.
Asimismo, los investigadores clasificaron a ocho especies vegetales dentro de la categoría de uso intencional por parte de animales visiblemente enfermos, o bien destinadas al cuidado de sus crías, un fenómeno conocido dentro de la ciencia como alomedicación.
En estos casos particulares, se registraron observaciones de hembras que masticaban plantas medicinales —como Coleus barbatus o Ficus natalensis— y las combinaban con su leche materna, para transmitirlas luego a sus crías a modo de una suerte de inmunización natural.
La deforestación amenaza estas “farmacias naturales”
El estudio remarca, además, la necesidad urgente de preservar los bosques tropicales frente al avance de la destrucción de su hábitat natural, advirtiendo que la pérdida de estos ecosistemas afecta directamente a las farmacias naturales de las que dependen tanto los animales silvestres como las propias comunidades humanas de la región.
Especialistas externos al proyecto señalaron que, aunque estos relatos resultan sumamente prometedores, todavía resulta necesario recopilar mayor evidencia empírica directa mediante el uso de cámaras de fototrampeo y análisis químicos específicos.
Es necesario poder confirmar de manera concluyente que se trata de un tratamiento médico verdaderamente intencionado por parte de los elefantes.