Trump no encuentra margen de negociación con Xi sobre las exportaciones chinas
El presidente Donald Trump y el presidente de China, Xi Jinping, se reúnen en un momento en que China sigue inundando los mercados mundiales con productos baratos. Al igual que sus predecesores, el gobierno de Trump ha tenido dificultades para lidiar con el exceso de capacidad industrial de China.
Trump volvió a reivindicar con Xi una “verdadera gran amistad”.
Xi se mantuvo fiel a la reserva que lo caracteriza y habló más bien de una “relación personal”. Hizo hincapié en la necesidad de que las dos potencias “coexistan en paz” pese a sus divergencias.
Prolongar la tregua de la guerra comercial que sacudió la economía mundial en 2025 era uno de los desafíos de la cumbre. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunció, antes de la llegada de Xi, que el objetivo se había alcanzado, pero solo hasta el 10 de enero.
Xi celebró el “acuerdo”, informó Xinhua sin dar más detalles. Los expertos señalan que esto permite a Trump superar las delicadas elecciones de medio mandato de noviembre.
Algunos en la administración estadounidense buscan “estabilizar las relaciones por ahora, mientras se espera que Estados Unidos reduzca su vulnerabilidad con respecto a Pekín”, afirmó Jared Mondschein, director de investigación del United States Studies Centre de la Universidad de Sídney.
Pero Mondschein no cree en un “cambio profundo o duradero en la dinámica estructural de la rivalidad estratégica”.
“Los chinos habrían esperado una prolongación mayor, pero también son realistas”, comentó Dylan Loh.
Fuentes: The New York Times en Español/ TN