San Juan: Alerta por la muerte de guanacos en la cordillera

La aparición de animales muertos en distintos sectores de la alta cordillera de San Juan encendió la preocupación ambiental en Iglesia y Calingasta. Hasta el momento, se estima que unos 300 guanacos habrían muerto. Sin embargo, las autoridades todavía no pudieron ingresar directamente a las zonas afectadas debido a la acumulación de nieve y las dificultades propias del terreno montañoso. Por eso, las causas continúan siendo investigadas.
Mientras se aguarda un relevamiento presencial, la Secretaría de Ambiente considera como principal hipótesis un fenómeno natural relacionado con las condiciones climáticas excepcionales registradas durante este invierno.

¿Cuáles son las posibles causas?

Una de las explicaciones que se analiza está vinculada con el comportamiento estacional de los guanacos. Habitualmente, estos animales descienden desde las zonas más elevadas hacia sectores de menor altitud durante agosto, antes de que las condiciones invernales se vuelvan más extremas.
Este año, en cambio, las condiciones meteorológicas podrían haber alterado ese desplazamiento. La presencia anticipada de El Niño desde junio, sumada a intensas nevadas, habría dificultado la movilidad de los ejemplares y reducido su acceso a sectores donde encontrar alimento.
En consecuencia, la escasez de alimento aparece como una de las principales causas posibles de la mortandad. No obstante, esta hipótesis deberá ser contrastada mediante observaciones directas y análisis biológicos antes de establecer una explicación definitiva.
Además, la exposición prolongada al frío, el esfuerzo energético necesario para desplazarse sobre nieve profunda y la reducción de recursos disponibles podrían haber incrementado la vulnerabilidad de los animales. Estos factores, sin embargo, deberán ser evaluados por especialistas.
Ante la imposibilidad de llegar por tierra, Ambiente recurrió a registros fotográficos proporcionados por empresas que desarrollan actividades en la cordillera. Ese material permitió confirmar la presencia de animales muertos en distintos sectores de Iglesia y Calingasta. Informesambientales
De todos modos, las imágenes no permiten reemplazar una evaluación científica en el lugar. Por esa razón, las autoridades esperan que una mejora en las condiciones de acceso permita realizar un relevamiento sobre el terreno.
Asimismo, se conformó una mesa de trabajo interministerial junto con especialistas y organismos relacionados con la conservación. La intención es establecer un procedimiento común para abordar la situación y recolectar muestras biológicas que permitan identificar con mayor precisión las causas.

La reserva de agua

El episodio de mortandad ocurre, además, en una temporada caracterizada por una importante acumulación nívea en la alta montaña. Los registros del Departamento de Hidráulica muestran espesores que en algunos sectores alcanzaron varios metros. ColeccionaMinerales Raros
Por un lado, esta nieve constituye una reserva hídrica fundamental para San Juan. Por otro, su posterior derretimiento podría generar un incremento significativo de los caudales de los ríos durante el período de mayores temperaturas.
Por ello, la provincia también trabaja en medidas preventivas sobre el sistema de diques. El manejo de esos volúmenes será determinante para regular el ingreso de agua a los embalses y sostener las necesidades del sistema.
Finalmente, el monitoreo deberá contemplar también la calidad del agua. Las variaciones en los niveles de los embalses podrían modificar determinados parámetros físicos y químicos y repercutir sobre la fauna acuática.
Así, el escenario plantea dos desafíos ambientales estrechamente relacionados: comprender cómo las condiciones invernales afectaron a la fauna de montaña y anticipar los efectos que el abundante deshielo podría producir sobre los recursos hídricos sanjuaninos.

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