Recomiendan a los geriátricos recibir también a las mascotas

Durante el Congreso Argentino de Gerontología y Geriatría, se presentó un proyecto que busca garantizar que los adultos mayores puedan ingresar a residencias geriátricas sin tener que separarse de sus perros y gatos.
La propuesta, impulsada por el Sindicato de Trabajadores Caninos y expuesta por su secretario general, Matías Tomsich, apunta a extender este derecho en todo el país.
La iniciativa se inspira en experiencias previas en la Ciudad de Buenos Aires (desde 2013) y en Tucumán, y pretende expandirse a otras jurisdicciones como Mar del Plata.

Familias multiespecie

El proyecto parte de la idea de que los animales domésticos forman parte de las familias multiespecie. Desde esa perspectiva, separar a un adulto mayor de su mascota al ingresar a una institución implica interrumpir un vínculo afectivo fundamental.
Como expresó Tomsich: “Separar a un adulto mayor de su mascota es separarlo de su familia”.

Beneficios emocionales y terapéuticos

La convivencia con animales en geriátricos puede aportar:
– Reducción del estrés y de la necesidad de ciertos medicamentos.
– Familiaridad y contención en un entorno nuevo.
– Favorecer la socialización entre residentes.
– Estimulación de rutinas cotidianas como caminar, alimentar o jugar con el animal.
Estas actividades ayudan a mantener la atención, promueven el movimiento y fortalecen la sensación de autonomía y propósito.

Adopción responsable

El proyecto no se limita a permitir que cada residente ingrese con su mascota. También contempla fomentar la adopción de perros y gatos provenientes de refugios, siempre que existan condiciones adecuadas y que la incorporación sea compatible con las características de los residentes y del establecimiento.
De esta manera, se busca un beneficio doble: mejorar la calidad de vida de los adultos mayores y brindar un hogar a animales que esperan ser adoptados.

Recepción positiva

Un informe presentado en el congreso indicó que el 88% de los trabajadores de la salud y asistencia aprueba la presencia de animales en residencias, considerando que ayuda a disminuir tensiones y mejorar el clima laboral.
El proyecto destaca beneficios emocionales y terapéuticos, y propone políticas públicas para garantizar su implementación.

Protocolos necesarios

La convivencia con animales en geriátricos requerirá:
– Protocolos de higiene, vacunación y desparasitación.
– Atención veterinaria regular.
– Espacios adecuados para los animales.
– Criterios para proteger a residentes con alergias, miedo o condiciones de salud incompatibles.

Política de Estado

Para evitar que la medida represente una carga económica adicional, el sindicato propone que se implemente como política pública, con financiamiento estatal. Entre los recursos planteados se incluyen:
– Contratación de paseadores y adiestradores profesionales.
– Articulación con veterinarios y especialistas.
– Servicios de apoyo para garantizar bienestar animal y convivencia segura.
El proyecto busca transformar la institucionalización en un proceso más humano y respetuoso, reconociendo el valor afectivo de los vínculos con los animales.
Permitir la permanencia de perros y gatos en geriátricos no solo mejora la calidad de vida de los adultos mayores, sino que también promueve un envejecimiento acompañado, digno y emocionalmente saludable.

 

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