Evacuaron a decenas de familias por el desplazamiento del Cerro Hermitte
Los habitantes del barrio Sismográfica vivieron una de las noches más dramáticas de su vida tras el desmoronamiento activo de la ladera sur del Cerro Hermitte, un fenómeno que provocó la destrucción de viviendas, el colapso de infraestructura urbana y la evacuación urgente de cientos de personas que debieron abandonar sus hogares con lo puesto, en medio del temor constante a nuevos desplazamientos de tierra.
El evento ocurrió alrededor de las 0.15 de la medianoche de este domingo cuando un fuerte estruendo, descripto por los vecinos como “explosiones” o “crujidos profundos”, marcó el inicio del movimiento del cerro. En cuestión de minutos, las calles comenzaron a agrietarse, los árboles a caer y las viviendas a ceder ante el avance del suelo.
Testimonios
“Se escuchó un ruido fuerte, como una explosión, y empezaron a moverse las paredes. Salimos corriendo porque el piso se abría”, relató una vecina visiblemente conmocionada, mientras descendía del barrio con su familia y sus mascotas en brazos
La magnitud del deslizamiento obligó a una evacuación inmediata, sin margen para protocolos previos. Bomberos Voluntarios, Defensa Civil, Policía del Chubut y personal municipal trabajaron contrarreloj para despejar la zona y rescatar a personas que, según testimonios coincidentes, quedaron momentáneamente atrapadas entre escombros.
“Los mismos vecinos tuvieron que sacar a otros vecinos de abajo de la tierra”, describieron testigos desde el lugar, mientras las autoridades intentaban establecer un perímetro de seguridad
Ante el colapso de las vías habituales, se abrió de urgencia un camino alternativo a través del campo de golf de Santa Lucía, que permitió la salida a pie y en vehículos. Allí se concentró el operativo de evacuación, con familias enteras cargando bolsos, documentos, medicamentos y animales domésticos.
“Salimos así nomás, no hubo tiempo de nada. Algunos volvieron después por los perros o los papeles”, contó otro vecino que aguardaba noticias de familiares en la zona baja del barrio.
Fuente: El Patagónico