Dos medidas de fuerza ponen en jaque al sector aéreo

En esta segunda quincena de octubre podrían volver las complicaciones en los aeropuertos del país, con dos medidas de fuerza convocadas por los principales gremios del sector. Tanto la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE-ANAC) y la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) anunciaron acciones que amenazan con alterar la normalidad de los vuelos en plena temporada de primavera.
Ambas protestas tienen un denominador común, el estancamiento en las negociaciones salariales y la falta de respuestas por parte del Gobierno.
Reclamos de ATE-ANAC
El gremio que agrupa a los trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) definió en plenario una medida de fuerza que se llevaría a cabo la próxima semana. Según adelantó Marcelo Belelli, coordinador nacional de ATE-ANAC, el conflicto responde a la falta de apertura de la paritaria sectorial desde hace dos años. “No se discuten salarios ni condiciones de trabajo dentro de la ANAC desde hace dos años y eso ha generado una pérdida del poder adquisitivo superior al 40%”, explicó Belelli.
El dirigente sostuvo que se intentaron “todas las vías posibles” para evitar el conflicto, pero sin obtener avances. “Veníamos trabajando opciones para compensar esa pérdida, pero al momento no hubo solución”, afirmó.
Fuentes sindicales confirmaron que el paro podría concretarse el miércoles 22 de octubre, aunque la fecha exacta se definirá en las próximas horas. En paralelo, expresaron su preocupación por las políticas del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, que —aseguran— dificultan los acuerdos y ponen en riesgo el futuro del sistema aeronáutico.
APLA redobla la presión
Mientras tanto, la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), encabezada por Pablo Biró, ratificó una asamblea gremial para el viernes 24 de octubre, entre las 6 y las 10 de la mañana, en el Aeroparque Jorge Newbery. La medida afectará vuelos nacionales e internacionales de Aerolíneas Argentinas y podría generar demoras y cancelaciones masivas.
Según APLA, la empresa estatal mantuvo “una postura intransigente” durante la última reunión paritaria, sin ofrecer mejoras salariales ni resolver cuestiones vinculadas a la dotación y las condiciones laborales.
El comunicado del sindicato subraya que la disputa no se limita al plano económico, sino que responde a una oposición más amplia frente a la política aerocomercial impulsada por la administración de Javier Milei, que promueve una mayor desregulación y la flexibilización de convenios colectivos.
“La intransigencia empresarial responde a una bajada de línea del Ejecutivo, orientada a deteriorar nuestras condiciones laborales bajo la bandera de los cielos abiertos”, sostuvo APLA en su comunicado.
Impacto en vuelos y advertencias para los pasajeros
La franja horaria elegida para la asamblea de APLA no es casual. Entre las 6 y las 10 de la mañana se concentra gran parte del movimiento operativo de Aerolíneas Argentinas, por lo que se espera un impacto directo en decenas de vuelos, especialmente en los que conectan Buenos Aires con destinos de corta distancia y aquellos con conexiones internacionales.
Tanto APLA como ATE-ANAC responsabilizan al Gobierno y a las autoridades del sector por las posibles interrupciones. En su declaración, el sindicato de pilotos advirtió que “cualquier inconveniente que pueda surgir en la operación será consecuencia de la inacción y la falta de respuestas empresariales”.
Con un escenario económico tenso y la política aerocomercial en plena transformación, las dos medidas de fuerza podrían marcar un punto de inflexión para el sistema aéreo argentino. Octubre, que prometía ser un mes de alta demanda turística, se perfila ahora como una prueba crítica para la estabilidad de los vuelos y la paciencia de los pasajeros.