Aseguran que la situación en Gaza es «catastrófica»

“La situación en Gaza hoy es catastrófica”, reiteraron este miércoles cuatro expertos de la ONU en derechos humanos, destacando el enorme sufrimiento que aqueja a los palestinos desde hace más de un año, cuando empezó la ofensiva israelí contra el territorio asediado, tras los ataque liderados por Hamás al sur de Israel el 7 de octubre de 2023.
Los gazatíes afrontan un terrible calvario “por crímenes que los Estados miembros tienen la clara responsabilidad de evitar, detener y castigar, entre ellos el genocidio”, afirmó la relatora especial sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados.
Francesca Albanese habló en una rueda de prensa conjunta con tres expertos más, que coincidieron en destacar y condenar la comisión de crímenes graves, recalcando la urgencia de detenerlos y enjuiciarlos.
En Gaza han sido asesinadas más de 44.000 personas y se vive una crisis humanitaria inimaginable con una hambruna real, dijo Albanese, acusando la inacción internacional que ha permitido el cierre al acceso de ayuda vital y ha solapado impunemente los crímenes que ocurren en la Franja.
“La crisis en Gaza se ha convertido en una crisis global que nos concierne a todos”, sostuvo Albanese, y argumentó que el “genocidio brutal” que comete Israel ha sido posible gracias a la impunidad.
Israel opera con distintos estándares
“Desde su nacimiento, Israel nunca se ha sometido a los mismos estándares que el resto de los miembros de la comunidad internacional”, apuntó, citando las violaciones de ese país a incontables resoluciones del Consejo de Seguridad y la Asamblea General, así como las decisiones de los máximos tribunales de justicia, entre otras transgresiones.
Sin embargo, recordó, “nunca ha habido sanciones contra Israel” e, incluso, muchos Estados siguen viendo la ocupación como “normal”.
Para garantizar la necesaria rendición de cuentas por parte de Israel, planteó Albanese, se precisa poner fin a la transferencia de armas directa o indirecta a ese país; revisar sus credenciales como miembro de la ONU con el fin de demostrarle que no se tolerará más la impunidad; y detener el genocidio ahora y acabar la ocupación para septiembre de 2025 como lo dispuso la Asamblea General de la ONU en línea con la decisión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
Albanese terminó su exposición afirmando que la situación en los territorios palestinos ocupados no es un mero conflicto, sino un marco de colonialismo, y enfatizó el derecho palestino a la autodeterminación.

Las amenazas de Estados Unidos
La relatora especial sobre la independencia de los jueces y abogados, coincidió con Albanese al referirse al papel de la justicia internacional, en particular de la Corte Penal Internacional (CPI), a la hora de exigir responsabilidades a los responsables de genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
Margaret Satterthwaite acusó a Estados Unidos por socavar los fallos de la CPI con amenazas que calificó de “escandalosas”, subrayando que se trata de otras amenazas al derecho internacional que deben cesar.
“Funcionarios estadounidenses han amenazado con sancionar al fiscal de la Corte, y un senador amenazó a Estados que son miembros de la CPI (…), otro senador habló de acción militar”, citó, subrayando que estas amenazas promueven la cultura de la impunidad.
Satterthwaite agregó que no se deben ignorar algunas otras acciones “silenciosas” que se llevan a cabo, como reducir los presupuestos a los tribunales internacionales.
“Es el momento de acabar con los dobles raseros”, recalcó, y añadió que no se pueden aplicar para algunos Estados mientras a otros se les permite actuar con impunidad aunque cometan las peores atrocidades.
Retórica antiterrorista para justificar atrocidades
Ben Saul, el relator especial sobre la promoción y protección de los derechos en la lucha contra el terrorismo, señaló que Israel se vale de la retórica antiterrorista para justificar la violencia extrema y todas sus acciones en Gaza.
El experto acusó a Israel de complementar esas acciones con una “deshumanización crónica” de los palestinos, lo que le permite asesinarlos en grandes cantidades.
“Israel ha gozado de impunidad por muchas décadas, haciéndose más violento y actuando cada vez más fuera de la ley. Su campaña en Gaza no tiene precedentes en la historia de las guerras de los últimos tiempos”, recalcó.
Alemania y Estados Unidos podrían detener la guerra
Saul listó una serie de abusos de los derechos humanos por parte de Israel, y explicó que las transgresiones son parte de un patrón más amplio de violaciones del derecho internacional, erosionándolo en perjuicio de todos.
El relator especial resaltó la responsabilidad internacional en las acciones de Israel: “Alemania y Estados Unidos suministran el 99% de las armas a Israel. Podrían detener este conflicto muy rápido si suspendieran la transferencia de las armas que matan a los palestinos”, concluyó.
Prueba de fuego
“Lo que pase en Palestina, Líbano y Siria, será la prueba de fuego para la supervivencia del derecho internacional o de lo que llamamos el sistema de reglas de las Naciones Unidas”, advirtió por su parte el experto independiente sobre el orden internacional.
George Katrougalos consideró que desde antes se está destruyendo el multilateralismo: “tenemos Estados importantes retirándose de acuerdos como el de París, de pactos clave como el del control de armamento, pero en el último periodo tenemos ataques sin precedentes contra la propia ONU”, dijo, citando las declaraciones y acciones de Israel contra la Organización y su personal.
Katrougalos alertó de que el mundo está frente a una encrucijada en la que el proceder de Israel implica un sistema de dos niveles en el que algunos Estados son inmunes a las consecuencias.
Responsabilidades morales que se deben asumir
El experto indicó que se precisa que los Estados atiendan ciertas prioridades para frenar la ilegalidad: “Que cumplan con las decisiones de la Corte Penal Internacional, que detengan el suministro de armas a Israel; que le impongan sanciones por la expansión de los asentamientos; que detengan cualquier idea de anexión de Cisjordania o de Gaza; y, sobre todo, que reconozcan inmediatamente el Estado Palestino”.
“Es el momento de que los gobiernos tomen decisiones, especialmente algunos como los europeos, que todavía claman apoyar los principios y valores de la Unión Europea y de la ley. Es un momento crítico para todos: tenemos responsabilidades morales y tenemos que asumirlas”, puntualizó Katrougalos, que también instó a los ciudadanos a presionar a los gobiernos para que se ajusten al derecho internacional.