Propuesta de emprendimiento gastronómico sobre la rambla desató la polémica

Este martes se conoció una propuesta privada que pretende instalar un emprendimiento gastronómico en la rambla de Puerto Madryn. Se trata de un proyecto presentado por el empresario Daniel Redondo ante el Concejo Deliberante de Puerto Madryn, buscando su aprobación. Las voces en rechazo a la iniciativa no tardaron en aparecer.

El argumento del empresario es que como resultado del crecimiento demográfico y turístico sostenido de la ciudad portuaria, surge esta iniciativa que busca “renovar y potenciar la oferta gastronómica en la zona costera”.

Sin embargo, la particular elección de la ubicación del nuevo emprendimiento comercial supone un profundo debate vinculado a la planificación urbana, la protección del patrimonio de la ciudad, el uso de espacio público que restringiría la circulación y recreación de los vecinos o el usufructo de servicios públicos colapsados, entre otros aspectos.

Bautizado con el nombre de “Amelia”, se trata de un proyecto que pretende “transformar” lo que en opinión del empresario, es “un espacio desaprovechado y desmejorado en la intersección de Boulevard Brown y L. Lugones”.

“Puerto Madryn ha tenido un crecimiento exponencial que no ha sido acompañado por nuevas ofertas en el sector costero, el más concurrido tanto por residentes como por turistas”, afirma Redondo en la nota dirigida al presidente de la Comisión de Gobierno del Concejo Deliberante.

Según trascendió, apenas ingresado el proyecto, algunos concejales expresaron su profundo rechazo por entender que se trata de un avasallamiento sobre el frente costero.

De acuerdo a lo expresado por el empresario, el plan busca “recuperar” un espacio que en años anteriores fue utilizado para eventos como recitales y que actualmente se encuentra en desuso. “Con este nuevo emprendimiento se logrará embellecer y potenciar nuevamente este espacio”, asegura el empresario.

Un espacio público, no necesariamente está en desuso. De hecho, se trata de uno de los pocos espacios en la zona costera en el radio céntrico de la ciudad, que cuenta aún con cierto tiempo de exposición a la luz del sol, lo que es celebrado por niños y jóvenes especialmente en verano.

La iniciativa enfatiza la colaboración público-privada, ya que la totalidad de la inversión realizada por el sector privado quedaría como parte del patrimonio municipal después de unos años de amortización.

El proyecto que deberá ser analizado y debatido por los concejales, también sería puesto a consideración del Consejo de Planeamiento Urbano de Puerto Madryn, ya que si bien su posición sobre los temas de interés no es vinculante, fue creado con el objeto de que la clase política escuche con atención sus opiniones.

Este Consejo está integrado entre otros organismos por el Colegio de Arquitectos de Puerto Madryn, y si bien la posición oficial deberá ser expresada por su Presidente, Pablo José Perrune; El Diario consultó a algunos profesionales que mostraron sus reparos sobre la iniciativa.
Otras instituciones que integran el Consejo de Planeamiento son la UTN y la UNPSJB, el Colegio de Ingeniería y Agrimensura; la Cámara Inmobiliaria de Puerto Madryn, la Cámara de Ia Construcción, el Centro Nacional Patagónico (CENPAT, la Cámara de Comercio (CAMAD) y la Cámara Industrial (CIMA).

Días pasados el Consejo se reunió para analizar entre otros aspectos la crítica situación de los servicios públicos, particularmente en la Avenida Roca y el Boulevard Brown, lo que agrega otro factor que pondría en discusión el proyecto presentado.

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