Esto le pasa a tu cuerpo cuando dejás de tomar alcohol
Empezamos por una copa los fines de semana, luego le sumamos unos tragos los jueves al salir de la oficina… después añadimos una cerveza los lunes y miércoles y un poco de vino tinto los martes y domingos… Cuando nos queremos dar cuenta… ¡bebemos todos los días!
Y lo que es peor, aquello que comenzó siendo una simple copita se transforma en repetir varias veces la bebida en un bar, en casa o en una fiesta. No está mal beber de vez en cuando para celebrar algún acontecimiento importante, sin embargo, para algunas personas hay una delgada línea entre eso y convertirse en dependientes de la ingesta diaria.
¿Por qué sería bueno no beber alcohol?
El consumo de bebidas alcohólicas es muy frecuente desde la juventud. En la adolescencia (a pesar de estar prohibida la venta a menores de 18 años) es cuando se empieza a beber en diferentes reuniones sociales. Muchas veces esa ingesta se reduce a unas copas durante el fin de semana. Sin embargo, algunos casos se agravan y la persona decide beber a diario.
Sentirte mejor por las mañanas, bajar de peso y tener una piel de mejor aspecto son algunos de los efectos inmediatos que puedes notar al reducir el consumo de alcohol. Además de ayudar al bolsillo, reducir el consumo de alcohol o eliminarlo tiene impactos positivo para nuestra salud, tanto inmediatos como a largo plazo.
Según estudios internacionales recientes, como el del servicio de salud pública del Reino Unido (NHS, por su sigla en inglés), entre los efectos inmediatos que podés notar al reducir el consumo de alcohol están: Encontrarte mejor por las mañanas, sentirte menos cansado durante el día, sentirte más en forma, perder peso o dejar de ganarlo, Pero a largo plazo la salud también puede beneficiarse de estos 4 cambios para agendar:
Mejora el sueño
Aunque tomar alcohol puede ayudar a una persona a quedarse dormida rápidamente, también puede interrumpir más la segunda fase de sueño más profundo. Una revisión de estudios de 2013 publicada en la revista científica Alcoholism sobre el impacto del consumo de alcohol en el sueño nocturno, concluyó que «cualquier dosis de alcohol causa una reducción en el período de latencia antes del inicio del sueño, una primera mitad del sueño más consolidada y un aumento de la interrupción del sueño durante la segunda mitad».
«Reducir el consumo de alcohol debería ayudarte a sentirte más descansado cuando te levantas», dice el NHS.
Un sistema inmunológico más eficaz
Beber en exceso debilita tu sistema inmunológico, haciendo que tu cuerpo sea más vulnerable ante las enfermedades. Según el NHS, quienes beben en exceso tienden a contagiarse de más enfermedades infecciosas. Esto se debe a que el exceso de alcohol interrumpe la producción de citocinas, que son agentes responsables de la comunicación intercelular y son clave para que el cuerpo se pueda defender de infecciones.
Aquellos que tienen un problema con el alcohol es más probable que sufran enfermedades provocadas por virus o bacterias como dolor de garganta, gripe o colitis. Las infecciones que afectan el sistema inmune (de defensas) se mantendrán a raya una vez que dejes de beber.
Según un informe del Instituto Nacional de Abuso de Alcohol y Alcoholismo (National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism), de Estados Unidos, una producción más lenta de citocinas puede reducir tu capacidad para combatir infecciones hasta 24 horas después de haber estado alcoholizado.
Mejora el humor
Si ya tenés ansiedad o tristeza, beber puede empeorar esos sentimientos. Según el NHS, hay un fuerte vínculo entre el abuso del alcohol y la depresión y las resacas con frecuencia hacen que las personas se sientan ansiosas y en un estado de humor bajo.
Piel y olores
Los efectos negativos del alcohol no son solo internos, sino también externos. Tanto la piel como las uñas y el cabello se verán más saludables. Menos arrugas, menos bolsas, menos granos: compara la imagen en el espejo y verás la diferencia. ¡Y sin maquillaje!
Probablemente no lo hayas notado, pero las personas que consumen mucho alcohol tienen un olor diferente (más fuerte) que emana de su cuerpo. Esto se debe a que los poros eliminan las toxinas que tiene la bebida. Apenas dejes de beber empezarás a oler mejor sin echarte perfume ni usar desodorante.
Tendrás la mente más despejada
Además de sentirte más renovado y con más energías, tendrás la capacidad para tomar mejores decisiones, ser más eficiente en el trabajo o en el estudio y evitarás olvidarte cosas (nombres, direcciones, números de teléfono, etc). Tu cerebro será tu gran aliado en todas las actividades que realices y no sufrirás un mayor desgaste mental, tampoco emocional y físico.
Cuidarás tu corazón
Las bebidas alcohólicas elevan la presión arterial, la cantidad de grasa en las venas y la posibilidad de sufrir miocarditis. Además, debilitan la musculatura cardíaca y la capacidad que tiene este órgano vital para bombear sangre al resto del cuerpo. Si bien es verdad que una copa de vino tinto en la cena es positivo, el problema se presenta en las personas con adicción al alcohol.
Evitarás enfermedades estomacales y hepáticas
Si dejas de beber a tiempo (antes de que las consecuencias sean irreversibles) prevendrás muchos problemas, por ejemplo, cáncer de estómago y esofagitis. Esto se debe a que el alcohol incrementa la producción de ácido gástrico y puede provocar patologías graves. Por su parte, evitarás padecer típicos problemas hepáticos relacionados a las bebidas alcohólicas y a la acumulación de toxinas: ictericia, hepatitis e hígado graso.
Mejorarás tu vida sexual
Tanto en hombres como en mujeres la ingesta de alcohol reduce la libido y, por lo tanto, la actividad sexual. Muchas personas utilizan la bebida para desinhibirse o no tener vergüenza en el sexo, sin embargo, este hábito tiene consecuencias negativas para los aparatos reproductores. En el caso masculino, por ejemplo, se conocen casos de disfunción eréctil y producción de esperma débil y en el femenino, alteración en las hormonas.
Bajarás de peso
O al menos no engordarás. El alcohol tiene más calorías que las comidas grasas o los chocolates. Además, provoca retención de líquidos y celulitis. Prueba dejar de beber durante un mes y verás que te sientes más “deshinchado”.
¿Cuánto es demasiado?
Los estudios de salud pública recomiendan un máximo de 14 «unidades» de alcohol a la semana tanto para hombres como para mujeres.
El gobierno determina que una «unidad» de alcohol es equivalente a 10 mililitros de alcohol puro, es decir, que el máximo semanal recomendado en ese país equivale a unas diez copas pequeñas de vino recomendadas semanalmente.
