El Barrio 630 Viviendas sigue sufriendo el grave problema de la basura
Hace seis meses, en El Diario se publicó un informe acerca de un grave problema que tiene el barrio Ruca Hue, más conocido como 630 Viviendas: la basura reinante en el complejo habitacional hace que algunas partes del barrio se tornen inhabitables, ya que, además de los residuos que generan las 1600 personas que allí viven, habitualmente gente de otros barrios y algunas empresas, depositan la basura en los contenedores que rodean al sector. Seis meses después, el problema se mantiene.
Así, Luis Calfuman, presidente de la Junta Vecinal, afirmó que los inconvenientes continúan: “Con el tema de la basura, seguimos teniendo el mismo problema. Tenemos a la gente de otros barrios, del centro, locales comerciales que vienen a arrojar la basura en los contenedores que están alrededor del barrio, vienen camiones o camionetas y nos tiran la basura acá. Nos cuesta muchísimo, porque es una cantidad enorme de basura la que están arrojando últimamente”. Efectivamente, al finalizar la entrevista con Calfuman, una camioneta de una conocida vidriería, arrojaba una gran cantidad de vidrios rotos en un contenedor ubicado en Magallanes y Héroes de Malvinas, e inmediatamente, otro auto paró en el mismo lugar para arrojar una bolsa de consorcio al mismo contenedor.
Hay que ir al Corralón
Según manifiesta el presidente de la Junta Vecinal, la principal causa de este problema radica en la lejanía del Corralón Municipal, ubicado en Paraguay 985, por lo que muchos ciudadanos y comercios de Puerto Madryn eligen arrojar sus residuos en el barrio 630, muy cercano al centro de la ciudad. “Nosotros constantemente le comunicamos a la gente de la Municipalidad que, como el Corralón Municipal queda un poco lejos, los contenedores del barrio les queda mucho más cerca, y el problema lo sigue teniendo el vecino del barrio. La recolección se hace de lunes a viernes, pero los sábados a veces se complica un poco porque quedan algunos contenedores llenos. Tener esos contenedores llenos durante dos días hacen un desastre, porque a todo esto hay que sumarle la cantidad de perros que hay en el barrio, que desparraman toda la basura”, precisó Calfuman.
La limpieza interna
Más allá de los contenedores, otro de los problemas surge a raíz de la limpieza interna. El barrio cuenta con un grupo de diez jóvenes que hacen este trabajo, pero resulta insuficiente la cantidad, sobre todo por que pierden mucho tiempo juntando la basura que rodea a los contenedores: “Nosotros tenemos un grupo de jóvenes a los que les pagamos a través de un subsidio que nos da el Municipio. Ellos se hacen cargo de la limpieza, del barrido de calles y canaletas, pero la cantidad de pibes que tenemos no da abasto, porque la cantidad de basura que tenemos es impresionante. Todas las mañanas, sobre todo los lunes, los chicos se la pasan levantando la basura que está alrededor de los contenedores”.
El IPV aporta lo suyo
Como si fuera poco, a la basura que generan los propios vecinos y la que dejan de otros lugares, se suma las consecuencias de los trabajos realizados por el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV). En los últimos meses, la entidad provincial realizó varias obras de reacondicionamiento de gran parte de los departamentos del barrio, sin embargo, debido a estas, quedaron montañas de escombros en la puerta de seis monoblocks, generando mini basureros que complica aún más la situación. El problema no radica solo en los escombros, sino que muchos vecinos, al tener que caminar hasta tres cuadras para llegar hasta uno de los contenedores, terminan dejando las bolsas en los pequeños basureros que se distribuyen en los sectores internos del barrio. Las obras del IPV finalizaron hace dos meses, pero los escombros continúan allí.
Concientizar
Detallar los problemas que puede generar a la salud tanta basura desparramada en el barrio 630 Viviendas sería redundante, por lo que todo pasa por saber cuál sería la solución a este grave inconveniente. Según Luis Calfuman, la toma de conciencia por parte de quienes arrojan sus residuos en el barrio sería un paso importante: “Necesitamos darle una solución para que la gente de afuera no venga a arrojar la basura a los contenedores que pertenecen a los vecinos del barrio. Yo creo que si la gente de afuera empieza a tomar conciencia y lleva la basura al Corralón Municipal, como hacía antes, no sería tan complicado. Tenemos alrededor de doce contenedores, que limpiándolos todos los días como hace la empresa Arredondo, no tendríamos inconveniente. El problema mayor pasa los fines de semana”.
Sigue la obra
De todas formas, no todas son malas noticias en el barrio 630 Viviendas. Tal cual se señaló, el IPV realizó un reacondicionamiento de gran cantidad de departamentos, a los que se les cambió los pisos y azulejos del baño y cocina, se renovó la cañería de agua y gas y se realizó la instalación de estufa, sanitarios, termotanque, mesada y cocina, completamente nuevos. Y es de destacar que esta segunda etapa de la obra no se correspondió con la que el Instituto realizó hace unos años atrás, ya que muchas de estas renovaciones quedaron inconclusas, por lo que en breve se finalizará con el total de las viviendas. “Se está haciendo un relevamiento por orden del presidente del IPV de aquellos monoblocks que se hicieron en la primera etapa, que era una obra entre el Municipio y la Provincia, que no es lo mismo que se hizo en esta última etapa. Ya se pasó un listado de doce monoblocks para volver a empezar la obra nueva, para que el vecino pueda vivir en las mismas condiciones que el resto”. Otra de las obras que realizará el IPV, es la pintura exterior de todo el barrio, la cual iba a comenzar en el mes de febrero, pero que todavía no empezó: “El tema de la pintura se había empezado por el monoblock número 1, después la obra se frenó y estamos esperando para que se reanude. Hemos llamado a la gente, pero en pocos días creemos que se va a retomar”, aseguró Luis Calfuman, presidente de la Junta Vecinal del Barrio 630 Viviendas.
Ayuda para el comedor
En el corazón del barrio 630 Viviendas, justo donde está el tanque de agua, funciona un comedor, que provee alimento a una gran cantidad de familias: “El comedor funciona de lunes a sábado, tenemos alrededor de cien personas entre chicos y grandes que vienen a retirar la comida, vienen con el tupper y se llevan la comida a la casa. Tenemos gente de diferentes barrios, del Perón, del Güemes, del Pujol, no solo de la 630”, comentó Calfuman. La comida es provista por la Municipalidad de Puerto Madryn, pero la gente que ayuda a tantas familias necesita una mano, sobre todo con el tema de la refrigeración de los alimentos: “Están las puertas abiertas para el que quiera colaborar, hoy por hoy tenemos graves problemas con las heladeras y los freezer, que están perdiendo frío porque hay que hacerles una carga. Eso lleva mucha plata y el ingreso que tenemos acá es muy poco, porque el subsidio que nos da el Municipio lo usamos para pagar los sueldos de los pibes que están trabajando. Ingresos de otro lado no tenemos, la comida nos la da el Municipio, pero necesitamos que alguien colabore con nosotros”.