Faltan psiquiatras en el servicio de Salud Mental del Hospital Ísola
El servicio de Salud Mental del Hospital Andrés Ísola, se encuentra en una complicada situación, debido a la necesidad urgente de contar con más psiquiatras para el sector. La Coordinadora de Internación de Salud Mental del hospital, Susana Palma, reconoció que “tenemos sólo dos psiquiatras en el servicio, una que cubre la parte de internación, el servicio post alta y la guardia dentro del hospital y la otra psiquiatra hace toda la parte del área externa. En el área externa, donde hay mucha, pero mucha demanda, hay una sola psiquiatra, que tiene que hacer control farmacológico a 360 pacientes aproximadamente”, describió al dar cuenta de la necesidad de recursos humanos que tiene el área.
Ante esta situación “se ha intentado trabajar con grupos de control para que todos los pacientes puedan tener un control de la medicación que están tomando”, detalló sobre la mecánica utilizada para alcanzar a cubrir con los requerimientos de los pacientes.
El sueldo es bajo
“El problema radica en que no hay psiquiatras que quieran ingresar al hospital. El sueldo es bajo, la propuesta no es buena y no les interesa. El año pasado vino una psiquiatra que se fue bastante enojada porque no se cumplió con lo que se había pautado y hasta la fecha no había ingresado ningún psiquiatra más, por más que está la convocatoria. Encima la psiquiatra que trabaja en el área externa se está por jubilar, entonces, para la que quede va a ser imposible hacerse cargo de todo”, indicó Susana Palma.
Otro de los inconvenientes que atraviesa el servicio de Salud Mental, pasa por la infraestructura, dentro del hospital trabajan muy separadas las distintas unidades. “Estamos muy dispersos, acá funciona la jefatura, allá el centro de internación, no tenemos un lugar donde podamos encontrarnos todos”, pero aparentemente se viene una solución “porque el hospital ha ofrecido construir el servicio de Salud Mental, en un predio que podamos estar conectados con el hospital y que sea mucho más amplio, que tengamos consultorios para atender, consultorios para niños”, señaló la profesional.
Una casa alquilada
Por otro lado, el Centro de Día, un lugar que funciona de 8 a 24 con talleres de actividad física, de huerta y de canto, donde se trabaja mucho con el grupo familiar de los pacientes y que funciona básicamente como lugar de rehabilitación, tiene inconvenientes con el espacio. “El Centro de Día funciona en una casa en la calle 9 de Julio que alquiló la Dirección Provincial de Salud, pero es una casa muy chica para la alta demanda que hay. A veces los talleres funcionan en otro lugar, como el Centro Cultural Caracol que presta las instalaciones para los talleres de canto”. El problema pasa porque el Centro de Día comparte lugar con la Empresa Social, pero desde la Dirección Provincial de salud prometieron alquilar una casa más grande y acorde a las actividades que se deben realizar.
La internación, sin problemas
Como Coordinadora de Internación del hospital, la psicóloga Susana Palma conoce como nadie esa parte del servicio de Salud Mental. La unidad de internación funciona en la parte trasera del hospital y trabajan allí una psiquiatra, dos psicólogos y una trabajadora social que atienden pacientes de Madryn y también de zonas rurales como Telsen o Gan Gan.
“En internación contamos con siete camas, actualmente está todas ocupadas y no suele bajar demasiado el número. De todas formas, consideramos que con las siete camas que tenemos estaría bien”, comentó.
En cuanto a las patologías, suelen ser bastante variadas, pero básicamente Palma hace foco en cuatro: “es una internación de agudos, de pacientes que generalmente ingresan con alguna descompensación de tipo psicótica, alguna depresión grave, intentos de suicidio y muchos pacientes con problemáticas de adicción que es dual, o sea que sumado a su problema de adicción, tiene una patología de base. En este último caso, trabajamos con los centros de salud”.
Aumento de consultas
Un dato preocupante, es el incremento de ingreso de pacientes por guardia en los últimos tiempos. “Yo trabajo en el hospital hace tres años y es muy notorio el aumento de casos que tenemos. Los fines de semana es cuando se da el mayor ingreso, sobre todo de adolescentes con problemas de consumo y auto lesivos, o sea que se lastiman ellos mismos.
Por último, Susana Palma, no duda en destacar el trabajo de los integrantes del servicio de Salud Mental del hospital Andrés Ísola: “El grupo de profesionales del servicio es excelente, todos muy comprometidos con el trabajo y lo bueno es que trabajamos mucho interdisciplinariamente, de manera bastante horizontal, junto a médicos y demás actores de la medicina del hospital y de los CAPS”, concluyó.