Banfi Saavedra abordó la investigación de la corrupción y la sextorsión en Chubut
La ministra del Superior Tribunal de Justicia de Chubut, Camila Banfi Saavedra, participó en Puerto Madryn de la apertura de la Primera Asamblea Anual del Foro Permanente de Fiscalías de Investigaciones Administrativas y Oficinas Anticorrupción, organizada por la Oficina Anticorrupción de la provincia. Durante su intervención, abordó la investigación de delitos de corrupción y la problemática de la sextorsión, destacando la importancia del sistema acusatorio en la provincia.
«Chubut tiene hace 20 años un sistema acusatorio puro, mientras que la Nación recién está ingresando en un esquema con oralidad y litigación», explicó Banfi Saavedra. En ese marco, expuso sobre un caso de sextorsión que llevó a juicio cuando era fiscal y que terminó con una condena. «Más allá de la calificación del delito, lo que interesa hoy a las fiscalías federales y oficinas anticorrupción es cómo se llevó adelante la investigación en el sistema acusatorio», sostuvo.
En cuanto a los delitos de corrupción, la ministra subrayó que «cuando se habla de corrupción en general, alguno de los autores tiene que ser funcionario público», aunque aclaró que «puede haber otros que colaboren con él en el delito». También mencionó las dificultades para investigar estos casos: «No es un problema solo de Chubut, sino de todo el país e incluso de Latinoamérica».
Además, hizo referencia al debate en la Legislatura de Chubut sobre los fueros de los funcionarios públicos. «Cuando uno lo piensa desde esta perspectiva, mira esa reforma de una forma distinta, porque en realidad significa que los funcionarios públicos van a tener la misma situación judicial que cualquier otro ciudadano», señaló.
Sobre la sextorsión, Banfi Saavedra explicó que «no es algo naturalizado, pero es una problemática que debe analizarse desde siempre». En ese sentido, destacó que «en varios casos que tuve que investigar como fiscal, había mujeres absolutamente vulnerables que tuvieron que acceder a determinados pedidos».
También hizo hincapié en la necesidad de un análisis más profundo en estos delitos, ya que «el cohecho implica que alguien da algo y otro lo recibe, pero en el caso del favor sexual hay que considerar el estado de necesidad de la víctima». En este punto, advirtió que «las necesidades de familiares o cuestiones económicas pueden llevar a tomar decisiones bajo presión».
Por último, destacó que los grupos más vulnerables son los blancos más fáciles para estos delitos. «Siempre minorías, niños, mujeres, personas de origen étnico, LGTBIQ+, y también la ruralidad, porque están alejados de los centros donde podrían requerir ayuda», afirmó.
Banfi Saavedra concluyó que «el sistema penal tiene que estar muy atento a estas problemáticas», y resaltó la importancia de fortalecer los mecanismos de prevención y sanción para garantizar el acceso a la justicia.