El caudal del río Iguazú cayó a la mitad del promedio habitual

La empresa Iguazú Jungle anunció la suspensión de los paseos náuticos programados para el martes 10 de marzo debido a la bajante pronunciada del río Iguazú. El caudal se redujo a 673 m³/s, muy por debajo del promedio habitual de 1.500 a 1.800 m³/s.
Aunque los circuitos turísticos terrestres continúan funcionando con normalidad, la disminución del caudal afecta directamente la navegabilidad y obliga a ajustar las actividades recreativas.

Impacto en el sistema hídrico

La bajante no solo repercute en el turismo, también podría complicar la captación de agua cruda que abastece a la planta potabilizadora de Puerto Iguazú. Vecinos ya reportan faltantes y baja presión en la red de distribución.
Según la Prefectura Naval Argentina, en Comandante Andrésito, el río registra una cota de 0,32 m, frente a un nivel normal de 1 m. En Puerto Iguazú, la altura es de 7,90 m, cuando lo habitual es 13 m. El río Paraná marca 8,30 m, cinco metros por debajo de lo normal.
Esta situación podría complicar la provisión de agua en varias localidades misioneras si la tendencia se mantiene.

Causas de la bajante

La disminución del caudal responde principalmente a la falta de lluvias en la cuenca alta del río, ubicada en el sur de Brasil. Este fenómeno impacta de manera directa en el volumen de agua que alimenta los saltos del Parque Nacional Iguazú.
Los especialistas explican que estas variaciones son parte del comportamiento natural del río Iguazú. En períodos secos, los niveles pueden descender de forma significativa. Tras lluvias intensas, es posible que se registren crecidas rápidas en pocos días.

Efectos en las Cataratas

La baja del caudal se traduce en menor volumen de agua en algunos saltos secundarios, dejando expuestos sectores rocosos que normalmente permanecen cubiertos. Sin embargo, la Garganta del Diablo y los saltos principales mantienen su actividad, preservando el atractivo natural que distingue a las Cataratas como una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo.

Perspectivas y monitoreo

Las autoridades del Parque Nacional Iguazú y organismos de control hídrico siguen de cerca la evolución del caudal. Aunque el atractivo continúa abierto al público, se evalúa día a día la situación para determinar si los paseos náuticos podrán reanudarse.
La bajante también genera preocupación en el sector turístico, dado que los paseos en lancha son una de las experiencias más buscadas por los visitantes. La continuidad de esta situación podría impactar en la economía local, que depende en gran medida del flujo turístico.
Por el momento, las Cataratas del Iguazú permanecen abiertas al público con normalidad, aunque los paseos náuticos están suspendidos. La bajante recuerda la dependencia del turismo y del abastecimiento de agua potable respecto a las condiciones hídricas del río, y la necesidad de gestionar de manera sostenible los recursos en un contexto de variabilidad climática.

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