Virginia Rizzardi: “Hablar bien del suicidio es una forma de prevención”

La referente de la ONG Buenos Vínculos, Virginia Rizzardi, reflexionó sobre un tema que sigue siendo delicado y tabú en gran parte de la sociedad: cómo se comunica el suicidio y qué rol cumplen los medios, las instituciones y la comunidad en la prevención.
Rizzardi sostuvo que la palabra y la comunicación son herramientas fundamentales. Desde la organización, explicó, siempre buscaron que los medios acompañen la temática desde el respeto, la empatía y la precisión informativa. “Los comunicadores tienen un poder absoluto sobre cómo transmitir estas cuestiones. A veces el número no es el morbo de saber cuántos son, sino una señal para entender qué medidas se deben tomar y cómo trabajar”, planteó.
En su experiencia, la relación con profesionales y especialistas ha permitido tejer nuevas redes de acompañamiento y formación. Recientemente, la ONG comenzó a recibir consultas incluso desde otras provincias, un indicador de que su trabajo empieza a consolidarse como referencia para familias y espacios que atraviesan situaciones vinculadas al suicidio. Para Rizzardi, la vivencia de quienes sobrevivieron a la pérdida de un familiar aporta una perspectiva indispensable que complementa la teoría académica.
La referente advirtió que en Chubut la comunicación del tema sigue siendo fragmentada, marcada por silencios y por la idea de que se trata de algo que debe mantenerse en privado. “Nos vamos enterando por mensajes o llamadas, como si fuese un secreto a voces. Pero la sociedad necesita saber qué está pasando para tomar conciencia: es una problemática que va a seguir creciendo si no se trabaja de manera integral”, señaló.
Uno de los puntos críticos es la ausencia de campañas masivas y políticas sostenidas de prevención. Rizzardi comparó: “No vemos campañas de salud mental como vimos de vacunación o COVID. El Estado no ocupa ese espacio y las organizaciones terminamos asumiendo tareas que deberían estar respaldadas institucionalmente”. En ese escenario, las familias y grupos autoconvocados van encontrando sus propias herramientas para acompañar el duelo y convertirlo en acciones de prevención.
La mirada de Buenos Vínculos también apunta a desarmar estigmas. Rizzardi sostuvo una frase que considera clave: “El suicidio no es querer morir, sino querer dejar de sufrir”. Por eso, insistió, acompañar, escuchar y detectar señales puede ganar tiempo y salvar vidas. La postvención –el trabajo que llega después de un suicidio– también forma parte del cuidado preventivo de la comunidad.