La verdadera receta: Así se arma el arbolito


La forma de decorar los árboles varía en cada país, ya que en los países nórdicos las esferas son sustituidas por ángeles y duendes. En Japón, el árbol lleva en sus ramas muñecas, adornos de papel, abanicos y sonajeros. En China, en lugar de pinos se utilizan naranjos, símbolos de felicidad en esa cultura.
Uno de los árboles de Navidad más grandes del mundo está instalado en el Rockefeller Center de Nueva York, al medir 26.8 metros de altura, pesar 9 toneladas y tener más de 30 mil luces multicolores. Sin embargo, en Mérida, Yucatán hace algunos años pusieron uno mayor, con 37 metros de altura y más de 70 mil luces.
La costumbre cristiana de colocar regalos a los pies del árbol y abrirlos en Navidad, también proviene de los celtas, quienes una vez producido el solsticio (21 de diciembre) se repartían entre las antorchas como augurio de un pronto verano.
Ante el árbol como símbolo de la Navidad, queda más relegado justamente el ícono que está más asociado a lo religioso como es el Pesebre, donde se representa el lugar donde nació el niño Dios de los católicos.
Esto provoca la protesta de la Iglesia que pide a los fieles que no pierdan el significado de la Navidad, ya que si bien el “árbol tiene que estar, también tiene que estar el pesebre. Las dos cosas. El pesebre es signo del nacimiento del hijo de Dios, y el arbolito, signo de vida. Ese árbol, que ahora está vivo, después será leño para ser convertido en la cruz donde morirá Cristo”, explican.


COMENTARIOS