Murió el criminal de guerra nazi Erich Priebke, Argentina no aceptará sus restos
El ex capitán de las SS Erich Priebke, uno de los últimos criminales de guerra nazi que aún seguía con vida, murió ayer en Roma. Berlinés de nacimiento, recluido y apresado en Bariloche en 1994, había cumplido 100 años en julio.
Priebke fue condenado en 1998 en Italia a cadena perpetua por su participación en la masacre de las Fosas Ardeatinas, a 14 kilómetros de Roma en marzo de 1944. Un total de 335 civiles, en su mayoría presos políticos y 75 judíos escogidos al azar, fueron ejecutados de un balazo en la nuca, en represalia a un ataque de la resistencia contra una unidad de la SS.
Finalizada la Segunda Guerra Mundial, Priebke fue internado en un campo británico de prisioneros, del que se escapó en 1946, y huyó a Argentina. Tras permanecer cinco años en Buenos Aires con su esposa, en 1951 se trasladó a la ciudad de Bariloche, donde permaneció hasta ser descubierto por la prensa. El ex oficial nazi fue desenmascarado y capturado en Argentina en 1994, donde había permanecido durante 40 años sin levantar sospecha de su verdadera identidad. En 1999, por razones de salud, se determinó que pasase el resto de su pena en el domicilio, como dictan las leyes italianas.
Por su parte el canciller Héctor Timerman dio la orden de no aceptar ningún trámite que permita el ingreso del cuerpo del criminal nazi Erich Priebke a Argentina. “Los argentinos no aceptan este tipo de afrentas a la dignidad humana», señaló.
Su apoderado, Paolo Giachino, había dicho en Italia que Priebke no iba a ser cremado, sino que su cuerpo iba a ser enviado a Argentina para ser enterrado en Bariloche, al lado de su esposa.