Encuentran un tesoro romano en plena Alemania


Oliver Riedl salió al campo con su detector de metales como tantas otras veces, aunque en aquella ocasión el día acabó de una manera muy distinta. En una zona cercana a Wesseling, al sur de Colonia, este aficionado encontró varias monedas romanas y enseguida se dio cuenta de que su detector seguía dando señales. “Estaba claro que había algo más importante enterrado aquí”, contó después.
Riedl avisó a las autoridades y los arqueólogos se hicieron cargo de la excavación. Lo que apareció bajo tierra fue mucho más de lo que podían imaginar al principio. En total se recuperaron 934 denarios de plata de época romana, con un peso aproximado de 3,1 kilos. Según la Oficina para la Conservación de Monumentos Arqueológicos de Renania, se trata del mayor tesoro de monedas encontrado en Alemania de la época del emperador Adriano.

Una fortuna escondida hace casi 2.000 años

Los especialistas creen que las monedas fueron enterradas de forma intencionada durante el segundo cuarto del siglo II d.C. La razón exacta sigue siendo un misterio, aunque todo apunta a que su propietario quiso poner el dinero a salvo. “Por supuesto, solo podemos especular sobre los motivos, pero es muy probable que alguien quisiera guardar ese dinero en un lugar seguro”, explicó Erich Classen, arqueólogo estatal y director de la oficina.
Cualquiera se preguntaría por qué nadie volvió a por ellas. “Quizá el propietario murió antes de poder recuperarlas, sin haber podido transmitir a nadie el conocimiento sobre las monedas”, señaló el arqueólogo. Sea cual fuera el motivo, el tesoro permaneció oculto durante siglos hasta que el detector de Riedl volvió a sacarlo a la luz.
La cantidad encontrada también da una idea de la importancia que tenía ese dinero para alguien de la época. Rahel Otte, investigadora de la oficina arqueológica, explicó que un legionario romano cobraba alrededor de 300 denarios al año, aunque una parte del sueldo se destinaba a la comida y al equipamiento. Con esos datos, calculan que un soldado habría necesitado ahorrar durante unos seis años todo su dinero disponible para reunir una cantidad como la de Wesseling.
El hallazgo ha sido presentado en el LVR LandesMuseum de Bonn, donde las monedas ya pueden verse expuestas. Aunque encontrar depósitos de monedas antiguas no es algo excepcional, los arqueólogos destacan que son pocos los tesoros del siglo II que alcanzan una dimensión semejante. El conjunto, además, permite acercarse a la economía de una época en la que Roma controlaba buena parte de la región del Rin.

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