Ya suman 132 muertos y 570 heridos tras el terremoto de magnitud 7,4 en Colombia
La cifra de muertos por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el lunes ascendió a 132, según la información brindada por la Asociación de Ciudades Capitales de Colombia (Asocapitales). Además, el fenómeno cuyo epicentro se localizó en San José del Palmar, departamento de Chocó, dejó un saldo de 570 heridos.
Las ciudades Pereira, urbe en donde se reportaron 60 muertos, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia permanecen en alerta roja tras el movimiento telúrico, que dejó además siete aeropuertos con operaciones suspendidas y 86 edificios colapsados.
En Pereira, donde las autoridades declararon el toque de queda como medida excepcional, 16 personas quedaron atrapadas en el sistema de cable durante el temblor. Además, las telecomunicaciones también se encuentran colapsadas, por lo que fue necesario activar la comunicación mediante radioteléfonos.
Por otra parte, en Cali, el alcalde Alejandro Eder advirtió que, con 380 heridos, la ciudad enfrenta la mayor presión hospitalaria, debido a que al menos 10 centros hospitalarios tuvieron que suspender sus operaciones.
Allí ya trabajan equipos de búsqueda y rescate procedentes de Bogotá y Medellín para apoyar las labores de emergencia con caninos especializados y un sistema de drones.
El alcalde también informó que ordenó la militarización de toda la ciudad, en especial las zonas afectadas por el temblor, y decretó un toque de queda ante amenazas de saqueos mientras continúan las labores de rescate de personas que permanecen bajo los escombros.
Por su parte, el presidente Abelardo de la Espriella viajó a Quibdó, departamento de Chocó, para expresar personalmente su solidaridad con la región y para comprometerse a subsidiar a al menos 1.300 familias que resultaron afectadas por la emergencia.
Argentina se ofreció para brindar asistencia
El Gobierno argentino, a través del canciller Pablo Quirno, ofreció ayuda a Colombia tras la tragedia provocada por el terremoto en el país cafetero.
“Nos encontramos en contacto con las autoridades colombianas, a quienes hemos transmitido la disposición de la Argentina para brindar la asistencia que resulte necesaria”, sostuvo el funcionario nacional.
Apoyo de la ONU
Por su parte, Naciones Unidas ofreció su apoyo a Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste del país. Los equipos de la ONU en Colombia han establecido contacto con las autoridades nacionales y con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres para seguir de cerca la situación y acompañar la respuesta del país.
Desde Nueva York, el portavoz adjunto del Secretario General indicó que la Organización está monitoreando la evolución de la emergencia y permanece preparada para prestar asistencia en caso de que sea necesaria. “Nuestros pensamientos están con todas las personas que han sufrido como consecuencia de este terremoto y estamos preparados para ayudar en lo que sea necesario”, dijo Farhan Haq.
A 280 km de Bogotá
El sismo se produjo alrededor de las 7:34 de la mañana, hora local, y tuvo su epicentro en la zona de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, cerca del límite con Valle del Cauca, a unos 280 kilómetros de la capital Bogotá. El movimiento se sintió en amplias zonas de Colombia y también en países vecinos, entre ellos Panamá, Ecuador y Venezuela.
Las autoridades mantienen las labores de búsqueda y rescate mientras continúa aumentando el balance de víctimas. Los primeros reportes dan cuenta de estructuras y viviendas colapsadas en varias localidades, así como de personas atrapadas.
El portavoz de la ONU advirtió además que la conectividad limitada en algunas zonas rurales está dificultando la evaluación completa del impacto, por lo que todavía se desconoce el alcance total de los daños.
Las ciudades más afectadas
Entre las ciudades que han registrado daños importantes se encuentran Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, donde equipos de emergencia trabajan en estructuras derrumbadas y en la búsqueda de sobrevivientes.
En Cali, las autoridades han reportado múltiples derrumbes con personas atrapadas y han solicitado refuerzos para las operaciones de rescate. El área metropolitana de Pereira también registra un elevado número de víctimas.
Los daños han afectado además la infraestructura de transporte y varios aeropuertos del oeste del país suspendieron sus operaciones mientras se realizan inspecciones.
El Gobierno colombiano ha activado sus mecanismos de respuesta y continúa evaluando los daños y las necesidades en las zonas afectadas.
La ONU evalúa las necesidades sobre el terreno
El sistema de Naciones Unidas ya cuenta con equipos evaluando la situación en las zonas afectadas y prepara junto con el Gobierno una primera reunión de respuesta de emergencia para determinar las necesidades y la asistencia que podría movilizarse, explicó la Coordinadora Residente de la ONU en Colombia, María José Torres Macho.
«Estamos empezando a evaluar el impacto y la destrucción causados por este terremoto para comenzar la fase de reconstrucción al mismo tiempo que trabajamos en la respuesta de emergencia», expreso.
La responsable de la ONU señaló que la Organización mantiene desde la mañana una línea directa con la Cancillería y que el Equipo Humanitario de País se reunirá con representantes del Gobierno para coordinar los siguientes pasos. Naciones Unidas también está analizando cómo aprovechar y reorientar recursos y capacidades que ya existen en Colombia hacia las zonas golpeadas por el terremoto.
“Tenemos capacidad territorial para responder en esas zonas”, afirmó Torres Macho, quien explicó que la ONU cuenta con equipos locales de coordinación, entre otros lugares, en el Chocó y en el Valle de Cauca.
La Coordinadora Residente indicó que, una vez identificadas las necesidades, el sistema de Naciones Unidas puede apoyar especialmente en seguridad alimentaria, salud, agua y saneamiento, así como en la protección de niños y familias en situación de vulnerabilidad.
La presencia que las agencias ya mantienen en varios de los departamentos afectados permitiría además reorientar programas, suministros y capacidad logística existente hacia la nueva emergencia. Torres Macho destacó en particular la capacidad logística del Programa Mundial de Alimentos cerca de las zonas afectadas.
Además, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha sido contactado para apoyar la evaluación de daños mediante nuevas tecnologías, incluidos drones, mientras el sistema de la ONU comienza a analizar las necesidades de recuperación y reconstrucción al mismo tiempo que avanza la respuesta inmediata.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) aseguró que cuenta con capacidad para brindar asistencia humanitaria en respaldo de las acciones del Gobierno nacional y de las autoridades encargadas de atender la emergencia. Por su parte, la Organización Panamericana de la Salud informó que mantiene un estrecho contacto con las autoridades colombianas para prestar el apoyo que el país considere necesario en materia de salud pública y respuesta de emergencia.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) también está siguiendo la situación junto con sus socios y las autoridades y señaló que está preparada para contribuir a la respuesta, incluida la atención a las personas que puedan verse desplazadas por el terremoto. Su directora general, Amy Pope, expresó su solidaridad con Colombia y aseguró que la Organización está lista para apoyar a las comunidades afectadas.
El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) advirtió que, en este tipo de emergencias, las niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres pueden enfrentar mayores riesgos de violencia de género y dificultades para acceder a servicios de salud. La agencia expresó su solidaridad con las comunidades más afectadas y aseguró que trabaja para contribuir a que los servicios esenciales sigan siendo accesibles.
ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, informó igualmente que está evaluando el impacto del sismo y que se encuentra preparada para apoyar la respuesta en coordinación con las autoridades y otros socios.
La ONU en Colombia señaló que sus equipos permanecerán en contacto con las instituciones nacionales mientras se determina la magnitud de las necesidades humanitarias.