La riada en Nepal dejó al menos 98 muertos, pero calculan que serían miles

Al menos 98 personas han muerto y cientos permanecen desaparecidas tras las graves inundaciones registradas este miércoles en Nepal y China, que han arrasado comunidades, cortado carreteras y dañado viviendas e infraestructura crítica. Mientras que unas 10.000 familias necesitan asistencia inmediata y Naciones Unidas ya está desplegando personal sanitario, alimentos y apoyo logístico.
El agua, barro y escombros arrasaron o dañaron comunidades, mercados, carreteras, puentes e infraestructura hidroeléctrica, mientras algunas vías quedaron cortadas y se interrumpió el suministro eléctrico.
Naciones Unidas y sus socios humanitarios están apoyando la respuesta encabezada por el Gobierno bajo la coordinación de la representante de la ONU en el país, Lila Pieters Yahia.
“Estamos tratando de responder a lo que claramente serán necesidades humanitarias enormes”, señaló el portavoz de Naciones Unidas, Stéphane Dujarric.

Causas

Si bien aún no hay una confirmación oficial, ya algunas fuentes señalan que la causa de la inundación fue que se desprendió un glaciar que generó un temblor de magnitud 5.2 y terminó en una avalancha de agua, sacudiendo la frontera entre Nepal y el Tíbet.
Se presume que un bloque enorme de hielo de unos 600 metros de ancho se desprendió de un glaciar a más de 5.200 metros de altura. El bloque cayó casi un kilómetro en vertical, se estrelló contra el fondo del valle y se pulverizó. En segundos, hielo, roca y agua se convirtieron en una masa letal que bajó por el cauce del río Lhende Khola.
Esa masa tapó el río, el agua se habría acumulado detrás del bloqueo y cuando cedió, se liberó de golpe. Una pared de lodo, escombros y agua se lanzó valle abajo arrasando todo a su paso, pueblos, puentes, carreteras, centrales hidroeléctricas y todo lo que encontró en el camino. En cuestión de minutos, aldeas del distrito de Rasuwa en Nepal y el puesto fronterizo de Gyirong del Tíbet quedaron sepultados.

Ayuda médica, alimentos y refugio

Mientras que fuentes no oficiales ya estiman en miles las víctimas fatales, dos miembros de la Organización Mundial de la Salud ya se encuentran en las zonas afectadas con kits médicos suficientes para atender a unas 10.000 personas durante tres meses, además de tiendas de campaña y apoyo logístico.
El Programa Mundial de Alimentos está proporcionando raciones de emergencia y apoyo logístico a las autoridades, mientras UNICEF comenzará este jueves a desplegar personal y camiones con suministros de socorro.
La Cruz Roja Nepalesa ha enviado 200 paquetes de refugio de emergencia y Save the Children está desplegando personal en el distrito de Nuwakot.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo también está movilizando apoyo para la gestión de datos y voluntarios de Naciones Unidas.
La ONU también está ayudando a determinar con mayor precisión la magnitud del desastre. La oficina de la coordinadora residente en Nepal y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios están gestionando imágenes satelitales y análisis de las zonas afectadas para orientar la respuesta.
La comunidad humanitaria permanece preparada para ampliar la asistencia a medida que se conozcan mejor las necesidades, expresó el portavoz.
En China, Naciones Unidas ha informado de numerosas víctimas y graves daños en la región autónoma del Tíbet. El portavoz señaló que la Organización está preparada para apoyar también allí los esfuerzos de respuesta encabezados por las autoridades.

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