Ante el consumo paralizado, comerciantes solicitan medidas urgentes

La crisis económica golpea fuerte en Puerto Madryn. Mariano Ragadale, presidente de la Cámara de Comercio, Industria, Producción y Turismo (CAMAD), trazó un crudo panorama sobre la realidad del sector: ventas en caída, comercios endeudados y un consumo prácticamente paralizado.
Ragadale aseguró que la ciudad atraviesa un momento “peor que la pandemia, pero sin enfermedad”. La recesión arrastra a todos los rubros y deja a su paso persianas bajas y cajas vacías.
Las promociones y descuentos ya no alcanzan para reactivar la demanda. “No alcanza ni al empleado ni al empleador”, sintetizó. Según explicó, los consumidores perdieron poder adquisitivo y el circuito comercial se resiente. La mayoría de los comerciantes apenas logra abrir para pagar deudas. “Abrimos todos los días para pagar deudas. Ya no trabajamos para ganar, sino para sobrevivir”, afirmó.
Los costos de alquileres, impuestos, cargas sociales y servicios siguen subiendo, mientras la facturación cae sin encontrar piso. Este deterioro no afecta solo al comercio minorista: la industria, el turismo y la producción también muestran signos de estancamiento. Las inversiones están paralizadas y las reservas turísticas para la temporada invernal son escasas. El conflicto en la actividad pesquera, lejos de ser el origen del problema, acelera una crisis que ya estaba instalada.
La CAMAD viene promoviendo encuentros con autoridades para reclamar alivio fiscal y medidas concretas, pero hasta ahora no hubo respuestas satisfactorias. Ragadale lamentó la falta de acciones de fondo: “No vemos decisiones de fondo. Hay mucho discurso, pero ninguna acción concreta para revertir esta situación. Sin producción ni consumo, el déficit cero no tiene sentido práctico”, opinó.
Otro aspecto que preocupa al sector es el avance de las importaciones. Grandes empresas multinacionales ya optaron por cerrar plantas en el país para traer mercadería desde el exterior, y las pymes locales quedan sin herramientas para competir. “Las pymes no podemos competir con contenedores de ropa china. No tenemos esa espalda”, advirtió.
Para Ragadale, las pequeñas y medianas empresas son el verdadero sostén del empleo y la economía nacional. Por eso, insistió en que es necesario protegerlas. “Si no nos cuidan, esto no tiene salida”, subrayó.