SUCEDIÓ EN UN PARAJE AISLADO DE NEUQUÉN

Jurado popular condenó a un hombre de abusar reiteradamente a sus tres hijas


En la provincia de Neuquén, un jurado popular declaró responsable, por unanimidad, a un hombre que abusó de tres de sus hijas. Los hechos ocurrieron en un aislado paraje del centro de la provincia y el juicio se realizó en Zapala.
Por la gravedad de los delitos cometidos, se espera que la pena que se le impondrá sea superior a los 15 años de cárcel, aunque el hombre tiene 73 años y puede pedir la prisión domiciliaria.

Aislamiento absoluto

Durante el juicio por jurados que se extendió toda la semana y terminó este viernes al mediodía, relataron el sufrimiento que padecieron. «Les llevó mucho tiempo poder ponerlo en palabras», dijo la fiscal jefa Sandra González Taboada, quien dirigió la acusación.
La fiscal no suministró identidades ni detalles del caso para evitar una doble victimización. Solamente trascendió que el imputado tiene 12 hijos, cinco son mujeres y todas fueron víctimas de abuso. En el caso de las dos mayores, fue en 1994 o antes y los delitos ya están prescriptos. Respecto de los hijos varones, algunos declararon como testigos en el juicio y justificaron que el padre «los crió con disciplina».
Fuentes que tuvieron acceso a la causa indicaron que la familia vivió prácticamente aislada en un paraje del centro de la provincia. Se autoabastecían, o el imputado era el encargado de cambiar mercaderías que producían por productos que necesitaban.
«Las mujeres de la familia no podían comprarse ropa, el hombre canjeaba por ropa usada», indicó una fuente. «Tampoco podía tener amigos ni relacionarse con nadie fuera de su círculo», agregó.
El aislamiento llegó a tal grado que una de las víctimas no fue a la escuela hasta los 14 años, cuando se detectó la situación y fue judicializada.
Por esa misma época, año 2016, algunas de las hermanas comenzaron a hablar sobre lo que el padre les había hecho a ellas y a las mayores, que en ese entonces vivían en el norte de Neuquén.
En 2018, una de las hermanas hizo la denuncia en Zapala y comenzó el proceso judicial que hoy terminó en un jurado popular.
La jueza que dirigió las audiencias fue Leticia Lorenzo. La defensa oficial estuvo a cargo de Natalia Godoy y Pablo Méndez.

Violó a su hija en la celda de una comisaría

Otro caso aberrante sucedió en la ciudad de Bariloche, un hombre que había sido condenado a finales de 2010 a 13 años de prisión por el homicidio de un vecino, recibió en noviembre del año pasado una segunda condena. Los jueces le impusieron 11 años de prisión por el abuso sexual con acceso carnal de su hija, que entonces era una niña.
El tribunal que condenó al imputado (cuyo nombre no se difunde para resguardar la identidad de la víctima) sostuvo que los abusos habían ocurrido entre diciembre de 2015 y febrero 2016, en el calabozo de la comisaría 27 del barrio Melipal, cuando el acusado se encontraba alojado en esa unidad policial cumpliendo su primera condena.
Fuentes judiciales recordaron que el calabozo está a pocos metros del espacio donde está habitualmente el personal policial y que los abusos sucedieron cuando la niña concurría a visitar a su padre.
Los jueces Bernardo Campana, Héctor Leguizamón Pondal y Gregor Joos resolvieron el miércoles unificar la pena en 21 años de prisión contra el hombre condenado.
El fiscal Martín Govetto había pedido al tribunal que le unificaran la pena de manera aritmética. Es decir, sumar las dos condenas. Por eso, había solicitado a los jueces que lo condenen a 24 años de prisión. Sin embargo, el defensor oficial Marcelo Álvarez Melinger se había opuesto a aplicar ese criterio y había pedido al tribunal que haga una composición entre las dos condenas.
Govetto recordó que el hombre había sido condenado a finales de 2010 a la pena de 13 años de prisión como autor del homicidio de Martín Pacheco. Y explicó que mientras estaba detenido y cumpliendo la pena, el condenado abusó de su hija, que tenía 13 años en ese momento en el calabozo de la comisaría 27, en los horarios de visita. Recordó que hubo más de un abuso. Por eso, había pedido el doble de la pena que finalmente le impusieron. Y enfatizó que los abusos ocurrieron a metros de los policías. El caso se conoció por la denuncia de la niña.
Alvarez Melinger alegó que su asistido se encontraba en tratamiento penitenciario cuando cometió los abusos. Y recordó la imposibilidad que existe en el sistema provincial para que los internos accedan a un tratamiento efectivo como indica la ley.


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