Argentina no tolera más violencia

Por Karina Cecuk

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, los datos son abrumadores. Entre el 1 de enero y el 15 de noviembre de 2025, se registró un total de 211 víctimas de femicidio. Así lo revela el Observatorio de Femicidios de la Defensoría del Pueblo de la Nación (OFDPN.

Del total de víctimas, el informe detalla que 172 fueron femicidios directos (81,5%) , 14 femicidios vinculados, 3 transfemicidios, 9 suicidios feminicidas y 13 femicidios relacionados con el narcotráfico y el crimen organizado.

Según el relevamiento realizado por el Observatorio Nacional de Mumalá, el número asciende a 229 femicidios, lo que equivale a una muerte violenta por motivos de género cada 34 horas.

El reporte también incluye cifras que profundizan la dimensión del problema: se contabilizaron 901 intentos de femicidio, es decir, cuatro por cada caso consumado. A esto se suman 157 niñas y niños que quedaron sin madre y que requieren acompañamiento integral. El análisis de Mumalá señala además que el 81% de los agresores pertenecía al círculo cercano de la víctima, lo que refuerza la importancia de las políticas de prevención, protección y abordaje temprano.

Ciertamente el número de mujeres asesinados en contexto de violencia es abrumador, y enciende las alarmas acerca de las políticas públicas en torno a ello.

Es así que, Amnistía Internacional advierte sobre la profundización del desmantelamiento de políticas públicas destinadas a prevenir y erradicar la violencia de género en Argentina. Poniendo el foco en que los recortes, la eliminación de programas clave y la ausencia de presupuesto especifico, agravan un escenario crítico.

La violencia de género en entornos digitales —acoso, hostigamiento, doxing, difusión de imágenes íntimas sin consentimiento, deepfakes— se ha incrementado de forma pronunciada. Este fenómeno expulsa voces del debate público, vulnera derechos y requiere respuestas institucionales específicas.

Amnistía Internacional observa un incremento de ataques contra periodistas, voceras y comunicadoras, especialmente aquellas que informan sobre género, aborto y femicidios. Esta violencia genera autocensura, afecta la libertad de expresión y horada el debate público, tal como relevó un informe de Amnistía Internacional Argentina.

Pero no todo se trata de informes y datos estadísticos, ya que la percepción de las propias mujeres refleja esos números.

El 83% de las mujeres piensan que la inseguridad es el principal problema de Argentina.

Según una encuesta realizada por CIO Investigación para el Observatorio de Seguridad de Verisure a 300 personas y con respuestas múltiples, el 83% de las mujeres considera que la inseguridad en las calles es el principal problema del país, seguido por la corrupción (53%) y el desempleo (50%). Sin embargo, este número desciende cinco puntos en las provincias.

En la misma línea, un estudio de la Facultad de Psicología de la UBA, realizado por el Observatorio de Psicología Social Aplicada indica que más del 80% de las mujeres siente que la inseguridad constituye un problema «extremadamente grave», «muy grave» o «bastante grave».

Mientras que en 2024 un 70% de las mujeres decía haber sido víctima directa o indirecta de un hecho de inseguridad, en 2025 ese número ascendió alcanzó un 74%.

Sin dudas las mujeres encabezan la lista de víctimas de violencia, en el ámbito privado, el entorno laboral y en las calles, y resulta necesario exigir medidas concretas para frenar una problemática que atraviesa a todo el país.

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