Descubren en Neuquén una nueva especie de tortuga fósil
En la región de Lago Barreales, Neuquén se produjo un hallazgo paleontológico que reveló la existencia de una nueva especie de tortuga de agua dulce que habitó la zona hace aproximadamente 90 millones de años, durante el período Cretácico.
Se trata de la especie, denominada Elkanemys caelestis, publicada en la revista Journal of Systematic Palaeontology y constituye un aporte clave para comprender la evolución de los reptiles fósiles sudamericanos.
El descubrimiento y sus características únicas
Elkanemys caelestis fue identificada a partir de materiales recolectados en la costa norte de Lago Barreales por el técnico y guía Juan Mansilla en 2022. Sus restos presentan una anomalía inédita: huesos periféricos y escudos marginales supernumerarios, un rasgo poco documentado en tortugas fósiles de la región.
El nombre “caelestis”, que en latín significa “celeste”, hace referencia al color azulado de los restos, resaltado por el contraste con las rocas anaranjadas del sitio.
El estudio fue realizado por Mariana Sarda e Ignacio Maniel, miembros del Instituto de Evolución, Ecología Histórica y Ambiente (IDEVEA), dependiente de la Universidad Tecnológica Nacional y el Conicet, con el respaldo de la Asociación Paleontológica Argentina, la Fundación Bunge & Born y el Conicet.
Contexto evolutivo
Elkanemys caelestis pertenece al suborden Pleurodira, caracterizado porque las tortugas retraen la cabeza lateralmente en lugar de hacia adentro. Este grupo, conocido como Pelomedusoides, sobrevive hoy en el norte de Sudamérica, África y Australia, aunque en el pasado se extendió también por la Patagonia argentina.
“La presencia de Pelomedusoides fósiles en la región patagónica es escasa. Hasta este hallazgo solo se habían identificado dos especies del Cretácico local, de modo que la nueva especie resulta especialmente significativa”, explicó Sarda en diálogo con Diario RÍO NEGRO.
Rasgos distintivos de la nueva especie
Los fósiles exhiben diferencias en los huesos y escudos del caparazón y plastrón, estructuras protectoras propias de las tortugas. Esto permitió reconocer a Elkanemys caelestis como una especie inédita.
Entre los rasgos más destacados se encuentran:
– Anomalía en el caparazón: huesos periféricos y escudos marginales supernumerarios.
– Hueso triangular inusual bajo el dentario, nunca antes descrito en tortugas Pleurodira del Cretácico.
– Neurales hexagonales y cuadrangulares en disposición única.
El espécimen MUC-Pv 2219 incluye el cráneo más completo conocido para un Pelomedusoides cretácico de la Patagonia.
El análisis filogenético sitúa a Elkanemys caelestis dentro del grupo Podocnemidoidae, con vínculos cercanos a especies fósiles de la Cuenca Bauru de Brasil.
Importancia científica y regional
Los especímenes fueron recuperados en afloramientos de la Formación Portezuelo, dentro de la Cuenca Neuquina, y catalogados en el Museo de la Universidad Nacional del Comahue.
El hallazgo refuerza la relevancia del estudio paleontológico de tortugas para reconstruir los ecosistemas sudamericanos y comprender la historia evolutiva de los Pelomedusoides. Además, aporta evidencia inédita sobre la diversidad de reptiles fósiles en la Patagonia.
El equipo de investigación reconoció especialmente la labor de quienes colaboraron en la campaña, como el Proyecto Dino, fundado por Jorge Calvo, junto a Mansilla, Laura Ávila, integrantes del IDEVEA, Javier Guevara, Marcos Jannello y el doctor Marcelo de la Fuente.
Con la incorporación de Elkanemys caelestis al registro fósil argentino y mundial, la paleontología suma una pieza clave para entender la evolución de las tortugas y reptiles prehistóricos en América del Sur. Este descubrimiento no solo amplía el conocimiento científico, sino que también destaca la importancia de la Patagonia como territorio de hallazgos únicos.