LA VÍCTIMA TIENE 13 AÑOS Y LOS HECHOS DENUNCIADOS OCURRIERON EN SARMIENTO

Acusado de abuso sexual ofrece ir al psicólogo y hacer un curso para evitar la cárcel


El juez penal de Sarmiento, Alejandro Rosales, analiza el pedido de elevación a juicio oral y público, efectuado por el Ministerio Público Fiscal, respecto de una causa penal contra un sujeto de 30 años, acusado por la fiscalía como presunto autor del delito de abuso sexual simple, en cuatro hechos. Por su parte, el Ministerio de la Defensa Pública, propuso la aplicación de una suspensión de juicio a prueba para este caso. Según la acusación presentada por la fiscalía, los hechos ocurrieron entre agosto y noviembre de 2019, en un domicilio de familiares de la víctima.
El acto judicial se desarrolló en la sala de audiencias de la oficina judicial y estuvo presidido por el magistrado Alejandro Rosales. El Ministerio Público Fiscal fue representado por la Fiscal Rita Barrionuevo. El imputado, recibió el asesoramiento legal del abogado de la Defensa Pública, Gustavo Oyarzun.
En la ocasión, Barrionuevo relató los hechos que figuran en la pieza de acusación pública. Luego enumeró y fundamentó los medios de prueba testimoniales y documentales, que presentarán en las audiencias de debate.
Con respecto a la calificación legal escogida para esta causa, la investigadora, señaló que se debatirá la conducta del acusado como presunto autor del delito de abuso sexual simple en menor de 13 años- en modalidad de delito continuado- (Artículos 119 1° Párrafo del Código Penal).
Por su parte, la madre de la víctima, relató la diversidad de padecimientos que sufrió su hija, desde que tomaron conocimientos de los hechos, en noviembre de 2019.
A su turno, Oyarzun, planteó la necesidad de buscar soluciones a este caso. En ese sentido, propuso la aplicación de una medida de suspensión de juicio a prueba. A ello, agregó que es muy poco probable que, al culminar el debate, el acusado cumpla una pena de prisión efectiva.
En otro orden de ideas, señaló que la propuesta de suspensión de juicio a prueba, está orientada a la intención de mitigar el daño causado. Con respecto a la duración del instituto, propuso que sea por el plazo de dos años. En este contexto, entre las reglas a imponer, destacó la necesidad de un tratamiento psicológico para el imputado.
También la realización de cursos o encuentro de capacitación, en búsqueda de la concientización en problemáticas de violencia de género.
En la réplica, la fiscal Barrionuevo se opuso a la propuesta del Ministerio Público de la Defensa. La investigadora, desarrolló las razones de legalidad y temporalidad que fundamentaron su postura. Asimismo, agregó razones de política criminal.
Así las cosas, Rosales se retiró a deliberar e informó a las partes que la próxima semana dará a conocer su resolución.

Cómo proceder con una víctima y no revictimizarla

El Servicio de Asistencia a la Víctima del Ministerio Público Fiscal del Chubut, realizó una serie de recomendaciones a tener presente por parte de los adultos y docentes ante la posibilidad de estar frente a un caso de un niño víctima de un abuso sexual.
Cabe resaltar que en primer lugar la realización de la denuncia en comisaría de la Mujer, comisarías en general, ante la Policía Comunitaria, Asesoría de Menores, Juzgados de Familia o las Fiscalías, son públicas una serie de actitudes a tener en cuenta al momento de tener que atender a una víctima de estos hechos.
En primer lugar, se hace necesario “creerle” a la persona que cuenta su experiencia, no dudar en lo que cuenta, aceptar su versión, escucharla con calma, atención y respeto. Asegurarle que va a estar bien, felicitarlo por haberse animado a hablar y asegurarle que nada malo le sucederá por haber hablado.
“Abrazarlo”, es otra de las recomendaciones. “Si se ha animado a contar, es porque confía en ti y necesita de tu cariño y lealtad”, se indicó.
Es necesario además “no revictimizar” a la persona que cuenta lo ocurrido. No se puede pedir que cuente una y mil veces lo que les pasó, ni cuestionar porque no lo contaron antes ni lo evitaron. Si no lo hizo es porque no pudo.

La clave está en lograr confianza

Los expertos formulan recomendaciones a tener en cuenta para los padres y educadores en procura de propiciar la confianza de los niños factibles de haber sido abusados sexualmente. Frases como “ten confianza en mí”, “puedes contarme lo que sea”, “quiero escuchar lo que quieres decir”, “yo puedo ayudarte a solucionarlo”, se transformar en claves al momento de iniciar la conversación. Para ello se hace necesario creerles, no hay que cuestionar la veracidad de los hechos porque cuando los niños lo cuentan, en general no mienten. Se hace necesario decirles además que no se sientan culpables. Casi siempre muestran sentimientos de culpabilidad, es muy importante dejarle claro que él no tiene ninguna culpa. “Tú no habrías podido evitarlo”, es la actitud a tener en cuenta. Se hace necesario hacer que se sientan orgullosos por haberlo contado, ya que quienes comunican estos hechos, son valientes. “Estoy muy orgullosos de ti por habérmelo contado”, “has sido muy valiente en contarme esto”, es la respuesta adecuada.
Asegurarle que no le ha ocurrido nada, que el abuso no se repetirá y no habrá represalias. “Ahora que me lo has contado, ya no volverá a suceder”. “Sé que ahora te sientes mal, pero te vamos a ayudar para que vuelvas a sentirse bien”, se aconseja decir., todo en un marco de afecto ya que es necesario hacerlos sentir seguros y queridos, sobre todo en situaciones traumáticas como en los casos de abusos sexuales.

El agresor

Hablar de lo ocurrido y del agresor. El niño debe reconocer sus sentimientos. Hay que
animarle a hablar del abuso. “Quieres contarme cómo ocurrió?, “te ha hecho algo malo” ?, son las preguntas necesarias realizar. Para todo ello es necesario comunicar el abuso a la familia o a los servicios de protección de menores. Hay que informar a la familia lo ocurrido cuanto antes, para que busquen la ayuda necesaria y protejan al niño para que el abuso no vuelva a producirse.
Si el abuso es intrafamiliar, se debe informar a un familiar directo del agresor. En estos casos conviene seguir el caso, llamando a la familia o concertando entrevistas con ella para comprobar si está intentando resolver el problema o si se está ocultando o negando, como ocurre muchas veces. Si está implicado el padre, hay que comunicarlo a los servicios de protección de menores, para evitar que los miembros de la familia se organicen y silencien el abuso.

No responsabilizar

En todos los casos, desde el Servicio de Asistencia a la Víctima (SAVD), recomendó no culpar al niño del abuso. No hay que reñirle o castigarle por lo sucedido, se haya resistido o no. Lo importante es no responsabilizar al menor, incluso en los casos en los que el agresor ha logrado que colabore. Nunca hay que abordarle con preguntas como “¿Por qué te dejaste hacerlo?”, “¿por qué no me lo dijiste antes?”, “¿por qué no dijiste no, huiste o luchaste?”.
Existen instituciones que están preparadas para ayudar a los niños y a sus familias en estas situaciones, tanto sea en asesoramiento legal, acompañamiento en acciones legales, y superación de las secuelas y consecuencias que, a nivel emocional, dejan en los pequeños abusados y sus familias, que también sufren. (Fuente: MPF)


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