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The Wild: La leyenda del Rock – Parte 10


Enero 1968: Con documentos
Así pasaron unos meses, hasta que, por fin, se sintieron seguros para enfrentar al mundo, en especial a la policía. La jugada era fuerte, la apuesta era a todo o nada, pero no les importaba. Fue en este período en que comenzaron a incursionar en drogas psicodélicas, que en ese momento estaban muy de moda en las comunidades hippies, principalmente la que estaba radicada en Haight-Ashbury, en las cercanías de San Francisco, California. Sin embargo, ellos jamás se adaptaron a la vida de los flower power. Al principio compartieron reuniones y fiestas con ellos, sobre todo les gustaba mucho esto del amor libre, pero Frank era mucho más cool que eso. Frank estaba para cosas muy grandes, enormes. Soñaba con llenarse de fama, dinero y mujeres, y tenía con qué.
Allí, en Haight-Ashbury, realizaron sus primeros recitales en Estados Unidos, y así fueron logrando una pequeña fama entre los habitantes de la comunidad y gente de los pueblos y pequeñas ciudades de los alrededores.
Todo el 68 lo dedicaron a componer, tocar al aire libre con los hippies de las distintas comunidades y en bares y clubes de los pueblos cercanos.
El clima hostil del comienzo, cuando eran sistemáticamente agredidos por el público, sin ninguna razón, ya que en más de una oportunidad, según contara Frank años después, luego de terminada la pelea general dentro del bar, siempre se les acercaban dos o tres parroquianos y le decían algo así como “me encanta tu música”.
Esto motivaba a Frank, que se sentía invencible. En la Baja California ya se mencionaba a THE WILD en el boca a boca. Fue a finales del 68 que pudieron grabar su primer simple con dos canciones: “Flower Power” del lado A y “Highway to God” en el B.
Este simple tuvo un éxito de ventas moderado (ellos nunca recibieron un peso de parte de la productora), pero les sirvió para ser bastante difundidos en las radios. De esta manera, sus siguientes shows al menos no terminaban en batallas campales, sino que la gente se quedaba quieta, atenta, escuchando a la banda. Ya se vislumbraba que allí se estaba gestando un fenómeno musical sin precedentes.
Así fue como un ignoto cazatalentos, Alexander Warren Fresno (Al Fresno), los descubrió tocando en el Greasy King * y de inmediato les propuso un contrato a la banda. Si bien el futuro éxito descomunal de THE WILD se debió principalmente a la calidad de las canciones de Frank y de su fabuloso histrionismo, gran parte de este éxito también se lo debemos a Al, que fue una especie de ángel de la guarda de la banda que catalizaba y equilibraba el descontrol total de éstos, tanto en su vida pública como privada.

• Greasy King: en El Cerrito, California, un restaurante que fuera mencionado años después por John Fogerty en su canción “Sweet Hith-hiker”, grabada en 1972 con los Creedence Clearwater Revival (CCR: the history of a rock’n roll band, Stephen Podcast, 1985, Line Editorial Jackson Mississippi)

Continuará…

Por Carlos Alberto Nacher
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