ADEMAS SIGUE DESCENDIENDO LA DEMANDA EN MICROS

En 2020 cayó casi un 80% el arribo de turistas extranjeros


El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó la edición anual de la Encuesta de Turismo Internacional (ETI), un informe que mide todo el movimiento turístico desde y hacia Argentina. Si bien se esperaba un escenario muy desfavorable, los números del sector durante 2020 no dejan de sorprender: entre enero y diciembre, el receptivo cayó un 77,3%, mientras que el emisivo se contrajo un 77,1%.
En los doce meses del año pasado, tan sólo arribaron a territorio nacional 694.317 pasajeros, de los cuales hubo 550.000 que correspondieron a enero y febrero, y otros 110.000 que llegaron en marzo, días antes de la declaración del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio para contener la propagación del virus Sars-Cov2. De ahí en adelante, los arribos fueron cero. Recién en agosto se empezó a evidenciar una tímida reactivación, aunque entre ese mes y diciembre de 2020 tan sólo se contabilizaron 30.000 turistas extranjeros.
La emisión de viajeros argentinos hacia otros países también fue nula durante abril, mayo y junio. En cambio, a partir de julio se vio algún tipo de actividad que siguió creciendo levemente hasta fin de año. No obstante, la caída del emisivo fue casi idéntica a la del receptivo y dejó muy pequeñas a las reducciones en viajes hacia el exterior que se venían registrando sistemáticamente desde mayo de 2018.
En diciembre, Argentina recibió la ínfima cifra de 15.300 personas, mientras que 52.900 residentes en el país se fueron hacia otros destinos. Esta disparidad tan grande entre emisivo y receptivo se explica por el cierre de fronteras que impera para cualquiera que no viva en el país o que no llegue por razones de fuerza mayor o por realizar un trabajo considerado “esencial”. Las salidas de los argentinos, no obstante, no están prohibidas: pueden viajar siempre y cuando hagan una cuarentena de una semana al regresar al Aeropuerto Internacional de Ezeiza, previa presentación de un test PCR negativo para COVID-19.

Menos micros

Por otra parte, la Cámara Empresaria de Larga Distancia presentó un informe en el que se registró una baja del 80% en los viajes en ómnibus de este verano.
De los 1500 a 1800 servicios diarios que solían ingresar o partir, por ejemplo, de la terminal de Retiro durante esta época del año, hoy apenas pueden hacerlo alrededor de 135 micros al día. Sin embargo, más allá del impacto como consecuencia de las restricciones establecidas por algunas jurisdicciones provinciales, lo cierto es que la caída en la cantidad interanual de pasajeros promedia el 80%, y en algunos destinos lo supera.
El relevamiento realizado por la Cámara Empresaria de Larga Distancia (CELADI) evidenció una preocupante coincidencia: “Estamos, sin lugar a dudas, frente a la peor temporada estival de la que se tenga memoria”, coinciden empresarios sectoriales de todo el país.
Dependiendo del corredor, apenas viajaron en el último mes entre un 15% y un 25% de los pasajeros en comparación al mismo período que el año anterior.
Como consecuencia de la caída de la demanda, sumado a la restricción aplicada por algunas jurisdicciones, la cantidad de frecuencias también se desplomó, prestándose a un 25% de los viajes en comparación al mismo período del año anterior. Como resultado, el sector mantuvo entre un 75% y 80% de su flota y personal ocioso.
En el caso de los servicios regulares de larga distancia internacional la situación es aún más catastrófica y el parate es total. Desde marzo de 2020, cuando se cerraron las fronteras terrestres, los viajes que las empresas argentinas realizaban a diario a decenas de destinos en Uruguay, Brasil, Paraguay, Bolivia, Chile y Perú fueron suspendidos y aún hoy, casi 11 meses después, siguen sin reanudarse.
Ante el contexto desfavorable que atraviesa el segmento en particular, desde CELADI no descartan declarar la emergencia sectorial para la actividad, a pesar de reconocer y destacar las ayudas brindadas por el Ministerio de Transporte de la Nación. “De no revertirse esta realidad prontamente, de no hallar las herramientas que nos permitan corregir el rumbo trazado, asistiremos no solo a la desaparición de más 120 compañías nacionales de transporte y a la pérdida de miles de fuentes laborales directas, si no, en especial, a la pérdida en la conectividad de 1600 localidades de nuestro país, con todo lo que ello significa”, resumieron.


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