“Mal aprendido”


Dicen quienes lo conocieron mejor, que Mario Das Neves fue un hombre que supo reconocer las lealtades, un atributo del que gozaría Máximo Pérez Catán, que supo estar siempre cerca. Esa relación perduró a través del tiempo, y hay quienes afirman que Das Neves lo quería cual hijo. Sin embargo, esa predilección le habría significado la tirria de Pablo Das Neves, que no parece gozar del atributo de la tolerancia, a juzgar por sus publicaciones en redes sociales. Sería justo decir que tanto Máximo como Pablo supieron vivir bajo la sombra de Don Mario, pero no necesariamente ambos tienen luz propia. Este martes, el hijo de Das Neves (como se lo conoce), utilizó la red social Twitter para descalificar a Máximo (el nombre de pila le alcanza), de un modo agraviante (que no reproduciremos). Una actitud innecesaria que desnuda las carencias del emisor. Vanidad y escasez de política es lo único que abunda por estos días en el Valle.


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