CONVENIO PARA PRESERVAR, CATALOGAR Y DIFUNDIR SU CONTENIDO

El Conicet busca poner en valor el Archivo de las Abuelas de Plaza de Mayo


El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y la Asociación Civil Abuelas de Plaza de Mayo a través de sus presidentas, Ana Franchi y Estela de Carlotto, firmaron un convenio de asistencia técnica cuyo objeto es el asesoramiento para la elaboración de una política de preservación, catalogación y difusión de su Archivo Biográfico Familiar, que tiene a cargo el Archivo Institucional y la Biblioteca de Abuelas de Plaza de Mayo, y la apertura de dichos fondos para su consulta por parte de investigadores e investigadoras.
Para ello, se designó como coordinadora del proyecto a la doctora Isabella Cosse, investigadora independiente del CONICET y como co-coordinadora a la doctora Carla Villalta, investigadora independiente del Consejo. Y como lugar de trabajo al Instituto de Investigaciones en Estudios de Género de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y al Instituto de Ciencias Antropológicas de la misma Facultad.

Agradecimientos

Durante la apertura de la firma del convenio, Mario Pecheny, vicepresidente de Asuntos Científicos del CONICET, expresó: “Es un lindo momento compartir con ustedes este acto ratificando el compromiso que tenemos de que la ciencia y la investigación contribuyan a la promoción de los derechos humanos”.
Luego, Ana Franchi, presidenta del CONICET, sostuvo: “Es un placer firmar este convenio con Abuelas. Estos momentos que estamos viviendo son difíciles e inimaginables, sin embargo son infinitamente menos graves que los que atravesaron las madres y las abuelas enfrentado la dictadura más sangrienta que tuvo nuestro país, con el valor, valentía y decisión de salir a buscar a sus hijos, hijas, a sus nietos y nietas. Cuando todos estábamos escondidos, asustados, muertos de miedo, ellas salieron a buscar lo que más querían. Fue un camino largo y duro, que no ha terminado, pero nunca se desalentaron, ni abandonaron su lucha. En esa lucha la ciencia les dio una herramienta con la cual pudieron identificar a una gran cantidad de sus nietos/as”.
Y agregó: “Por eso es tan importante este convenio. Es ayudar a que las generaciones que no vivieron esa etapa de nuestro país, a que puedan entender, investigar y ver lo que nos sucedió. Esa conciencia es absolutamente necesaria en el contexto actual. Para el CONICET significa seguir acompañando en la búsqueda, en la lucha y en la memoria”.

La eterna lucha de las Abuelas

Por su parte, Estela de Carlotto, remarcó la importancia de la ciencia en la lucha de las Abuelas: “La ciencia siempre nos ha acompañado desde el mismo momento en que milagrosamente la palabra sangre y la relación entre padre y presunto hijo, y la respuesta satisfactoria de esa comparación nos hizo buscar por el mundo a nuestros nietos. Es el Banco de Datos Genéticos, ahí está nuestra sangre. Faltan más de 300 nietos que pueden estar en cualquier lugar por eso nuestro brazo para la búsqueda y la memoria está en todo el mundo. Esto es muy importante, me emociona muchísimo porque el apoyo de la ciencia es la verdad absoluta, no miente, te dice la verdad, te guste o no. Entonces esta colaboración es un paso muy importante de cogestión y de compartir nuestras experiencias”.

Esfuerzos en conjunto

El Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Roberto Salvarezza, afirmó: “Quiero resaltar este convenio porque hay una simbiosis entre la ciencia, la historia y las Abuelas. La genética y otras herramientas para identificar a los nietos, la lucha en la búsqueda de la verdad como fue la causa Ford y el estudio de la política científica que llevó a cabo la dictadura como pasó en el INTA, son casos que ponen en valor la relación estrecha entre nuestras y nuestros investigadoras e investigadores y esa tremenda época que hemos vivido. A través de este apoyo al Archivo de Abuelas, cuya apertura va a ser fundamental para futuras investigaciones, y recrear ese ámbito histórico familiar que rodea a cada una de los desaparecidos y cuyos nietos todavía estamos buscando. De mi parte siempre van a tener todo mi apoyo”.
Jorge Castro Rubel, nieto recuperado e investigador del CONICET, afirmó: “Esta firma me genera una emoción muy grande. El Archivo Biológico Familiar tiene su origen a fines de la década del 90. Soy un gran admirador de este Archivo, para mí es un tesoro. Estuvo pensado para recuperar las historias de vida de los papás, y mamás para luego ser entregadas –esas historias- a los/las nietos/as recuperados/as. Contiene entrevistas, audios, fotos, creo que su valor se va a ir profundizando con el paso del tiempo”.
A su turno, Isabella Cosse, coordinadora del proyecto, expresó: “Sabemos que cada archivo tiene su propia historia, su significación social, política e histórica y el Archivo de Abuelas tiene una historia única y una importancia crucial. El Archivo resguarda documentación altamente sensible que llega hasta el presente. Es un archivo clave para la memoria colectiva. Nos da mucha satisfacción haber podido concretar esta iniciativa surgida a pedido del Archivo de las Abuelas, tarea que asumimos con mucha responsabilidad como parte de nuestra condición de investigadores CONICET y como parte de nuestras tareas”.


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