ES CONSIDERADA UN TIPO DE VIOLENCIA DE GÉNERO

La violencia política será un tema de abordaje del próximo Concejo


La nueva conformación del Concejo Deliberante, atravesada por la Ley de Paridad de Género, tendrá una marcada equidad en cuanto a la presencia femenina con respecto a la masculina.
Concretamente, habrá siete ediles mujeres (Alianiello, Moyano, Badaloni, Concina, Garay, Mansilla y Domínguez), y cinco varones (Vaccaro, Petroli, Terrera, Duarte, Garitano), un escenario inédito hasta entonces, y celebrado por quienes bregan por la igualdad de género.
En este contexto, una de las concejalas electas hizo referencia a la “violencia política” y cómo dicho vértice de la violencia de género ha hecho pie en todos los ámbitos, no solo el local sino el nacional, a la vez que llamó a “visibilizarla” para erradicarla de manera definitiva.
La violencia política es uno de los aspectos que más ha sido abordado en los últimos tiempos, principalmente por mujeres que se desempeñan en el ámbito y que han dado cuenta del esfuerzo y las adversidades que han tenido que sortear a lo largo de dicho trayecto; un informe reciente da cuenta de que 8 de 10 mujeres encuestadas fue víctima de situaciones de violencia de género a lo largo de su carrera política.

Paridad de género y mayoría

Al respecto, la concejala electa por el Frente Patriótico de Puerto Madryn, Alejandra Concina, aseguró en diálogo con la prensa que “hay que visibilizar la violencia política” y explicó que “el ámbito de la política es uno bastante complejo, viene siendo de hombres y por suerte, a partir de la Ley de Paridad de Género, en esta nueva asunción vamos a tener paridad de género; en realidad, particularmente en nuestro Concejo Deliberante vamos a tener mayoría de mujeres, con lo cual también esa violencia política que tiene que ver con presiones para aprobar cosas y modos de trabajo, es probable que se incremente a partir de que haya más mujeres”.
Recientemente en un programa televisivo “cuando se fueron nombrando los distintos ministros de Alberto Fernández, se nombró a una ministra mujer como Vilma Ibarra y se dijo ‘la ex de Alberto y hermana de Aníbal Ibarra’, como si las mujeres tuviéramos que tener un padrino para participar en la política y referenciar a algún político renombrado; no se dice que Máximo Kirchner es el hijo de Cristina o Santiago Cafiero, el nieto de Antonio Cafiero; ahí, tienen nombre y vuelo propios, y me parece que son sutilezas, pero no dejan de ser una especie de violencia política contra la mujer”.

Legislación

La semana anterior, se aprobó en la Cámara de Diputados de la Nación, el proyecto para reconocer la violencia política como un tipo de violencia de género. El proyecto que fuera presentado oportunamente por la senadora Nancy González, fue aprobado en la Cámara Baja y expone modificaciones a la Ley 26.845 de “protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en los que desarrollen sus relaciones interpersonales”.

Violencia psicológica y presiones

Un informe reciente elaborado por el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género abordó la violencia política en términos regionales, haciendo un muestreo de 45 casos que incluyeron legisladoras nacionales de once provincias (Chubut, Córdoba, Jujuy, Formosa, Mendoza, Misiones, Santa Fe, San Juan, Buenos Aires, Chaco y CABA), representativas de todos los partidos del arco político.
“Al agrupar las acciones según los tipos de violencia, los dos más frecuentes fueron la psicológica (50%) y la simbólica (28%). En menor medida, las legisladoras refirieron a situaciones de violencia económica (22%). Por último, tanto la violencia física como la violencia sexual fueron reportadas en menos del 10% de los casos. En relación a las manifestaciones puntuales, el 64% de las entrevistadas fueron amenazadas o intimidadas durante el ejercicio de sus funciones políticas; al 58% le han impedido que asista a reuniones importantes o en las que se toman decisiones relevantes; al 53% le han restringido el uso de la palabra en reuniones o sesiones e incluso 27% ha percibido un ingreso salarial menor por su condición de género”, arrojó el documento.

Discriminadas

El relevamiento también arrojó un dato preocupante, y es que el 98 por ciento de las encuestadas identificaron al ámbito político “como un espacio donde persiste la discriminación contra las mujeres”.
También, “en relación con los factores que actúan como obstáculos para la participación de las mujeres en política, los más mencionados fueron los de tipo cultural: las responsabilidades familiares (91%), la cultura dominante y su concepción del rol de las mujeres en la sociedad (89%), y la falta de apoyo de los hombres (76%). En menor medida aparecen factores como la falta de recursos económicos (64%) y el temor por la integridad física (18%)”, agrega.


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