UN 40 POR CIENTO FUERON RENOVACIONES

Este año ya se emitieron nueve mil licencias de conducir en Madryn


El Diario | Entrevistas | Puerto Madryn

Durante el curso del 2017, desde el la Dirección de Tránsito y Transporte del Municipio, se emitió un total de 8.939 licencias de conducir, de las cuales unas 3.576 se corresponden con renovaciones de las distintas categorías de permisos para conducir vehículos particulares, como así también profesionales.
A su vez, desde dicho sector destacaron el incremento en los controles de tránsito, principalmente en los fines de semana, en virtud de la importante cantidad de alcoholemias positivas que ha habido en la ciudad en el último tiempo.
Al respecto, el titular de Tránsito municipal, Andrés Tillería, hizo un repaso de la gestión durante el año que ya cierra, y anticipó que uno de los objetivos para el 2018 será la incorporación de radares y sistemas informáticos para la medición de altas velocidades, así como también, más alcoholímetros y decibelímetros, estos últimos, para constatar la contaminación auditiva en la zona costera, un persistente reclamo de los vecinos que habitan en dicho sector de Puerto Madryn.
A su vez, Tillería puso en relieve el acompañamiento de la Policía del Chubut en los operativos vehiculares, desplegados en distintos puntos de la ciudad, a modo de reforzar las tareas realizadas en la vía pública, así como también, de contar con el apoyo de la fuerza pública en los casos en los que los conductores se manifiestan hostiles ante las autoridades.
Por otra parte, el encargado de Educación Vial y Licencia Nacional de Tránsito y Transporte, Héctor Lorenzato, trazó una radiografía del proceso de trámite de la licencia, principalmente enfocado en el Curso de Educación Vial, que se dicta en Puerto Madryn y en el resto del país por igual, resaltando que, en muchos casos, tras haber sido retenida una licencia o contar el conductor con determinados antecedentes, resulta obligatorio que realice un curso de reeducación vial, algo que suele ocurrir con frecuencia.

Diario: – ¿Cómo cierra el año en materia de controles e infracciones en la ciudad?

Andrés Tillería: En lo que va de esta gestión, creemos que hemos mejorado la instrumentación de distintos controles en la ciudad, los cuales tienen que ver, en parte, con la concientización de los conductores, a efectos de mejorar la transitabilidad en lo que comprende el ejido urbano de Puerto Madryn. Los controles estuvieron hechos en la parte céntrica y comercial, en la costa y, también, en la zona periférica. Del resultado de los mismos siempre hay un contraste; por lo general, en la periferia se detectan más infracciones por falta de documentación, por ejemplo seguro y licencias. Esto trae aparejado, por supuesto, la incautación del vehículo hasta tanto el conductor regularice la multa en el Juzgado de Faltas.

D: – ¿Es frecuente la reacción negativa del infractor? ¿Los agentes están capacitados para hacer frente a situaciones atípicas, como por ejemplo, hostiles por parte de conductores?

AT: En general, si tenemos en cuenta la cantidad de infracciones que se realiza, la gente reacciona bien. Los que reaccionan mal son los menos, pero, obviamente, todos los controles los hacemos con el respaldo de la Policía de la Provincia, de lo contrario no habría manera de imponer autoridad y de cumplir el objetivo que demanda el acto administrativo de realizar la infracción y producir el secuestro del vehículo. Obviamente, el ciudadano sabe que, quien tiene la potestad de proceder ante alguna desobediencia o desacato, es la Policía de la Provincia. Imagínese usted que, estando presente allí la misma, obviamente, (los infractores) terminan de alguna manera con ser consecuentes con la infracción o con el acto administrativo que se va a llevar a cabo. Cuando no ocurre así, se ha dado la detención del sujeto y el proceso por ‘desobediencia’, muchas veces por ‘atentado’ y ‘resistencia a la autoridad’, con las consecuencias de la judicialización del caso. Es decir, que se pasa de un acto administrativo a las instancias judiciales en la Fiscalía.

D: – Atentos a las elevadas cifras de alcoholemias positivas a nivel provincial y, particularmente, en Puerto Madryn, ¿han aumentado los controles?

AT: Obviamente. Nosotros hemos incrementado los mismos y también la estadística aumenta, en ese sentido, ya que veníamos con una docena de alcoholemias por fin de semana, aproximadamente, y en la zona de los boliches, alrededor de la Plaza (San Martín). Estas aumentaron al doble, a 24, 25 casos positivos, a pesar de que se duplicó o triplicó el monto de las multas. La sanción económica estaba fijada aproximadamente entre 10 mil y 12 mil pesos, pasó a un pago voluntario de 35 mil, si la persona admite la infracción, y si la refuta y pierda la instancia, un pago de 69 mil pesos. Con lo cual, el incremento económico ha sido notable y, obviamente, es un perjuicio bastante considerable al bolsillo del infractor o del contribuyente.

D: – ¿Los infractores suelen pagar este tipo de multas, siendo tan elevadas?

AT: La gente suele abonar la multa. Por lo general, el corralón aledaño a la oficina administrativa de Tránsito se llena, cada vez que hay un control de este tipo, y por lo general, en la semana se va despejando. Con ello, el egreso de dichos vehículos da cuenta de que la gente regulariza, ante el Tribunal de Faltas, la situación. Obviamente, hace planes de pago, conviene con el Tribunal de Faltas la salida o la entrega del vehículo, haciendo este tipo de planes. Cuando no ocurre así, el vehículo queda en depósito y va acumulando gastos por días de estadía. Después, el Juzgado de Faltas lo pasa a disposición del Ejecutivo Municipal, y este puede pasarlo a remate.

D: – ¿Cuáles evalúa son los puntos de mejora y desafíos del área de Tránsito, de cara al próximo año y considerando la gestión del actual?

AT: A nosotros nos gustaría incrementar todos los elementos de medición posible para ser objetivos en cuanto a medir la velocidad de los vehículos. Actualmente, se utilizan radares, que están conectados a un sistema informático. Todo eso, obviamente, tiene un costo en dólares, por lo tanto se nos hace difícil, administrativamente, instalarlos; pero no estamos lejos de ese objetivo. También, el incremento de alcoholímetros para la medición de este tipo de controles, decibelímetros para medir la intensidad de los sonidos. Convengamos que son demandas de la población. Es decir, aquí, la gente nos trae la queja permanente, por ejemplo, por ‘picadas’ en ciertas avenidas, además de los sonidos que emiten los escapes libres o arreglados de manera tal que producen una molestia, o los equipos de música que hoy están muy de moda. Particularmente, en esta ciudad, tenemos una costa amplia, donde la gente acude a recrearse, pero, a la vez, no debemos dejar de tener en cuenta que, a lo largo de toda esa costa, hay viviendas de residencia, donde la gente también tiene derecho al descanso. Las quejas vienen por ese lado y nosotros, por ese lado, debemos atenderlas, contribuir y armonizar esta cuestión.

D: – ¿Cómo cierra el año en cuestión de cantidad de licencias tramitadas y renovaciones?

Héctor Lorenzato: Entre septiembre, octubre y noviembre, la cifra se incrementa un poco más, porque parece ser que la gente se va de viaje o se pone en condiciones con su licencia. Actualmente, tenemos unas casi 9 mil licencias que se han entregado en el año desde el Centro de Emisión de Licencias de Puerto Madryn, que abarca acreditación nacional. Un 40 por ciento de las mismas corresponden a renovaciones, mientras que el restante 60 por ciento son licencias tramitadas por primera vez, con distintas categorías como “A”, “B” y “C”. Ese sesenta por ciento ha tenido que pasar por el curso necesario de Educación Vial.

D: – ¿En qué consiste el curso y qué áreas se suelen reforzar?

HL: La licencia implica una capacitación a nivel nacional; es decir, este es un curso que se dicta en todas partes del país. Se trabaja entre lo activo y lo pasivo y su reconocimiento vehicular, las prioridades en la vía pública, reconocimientos de la misma, cómo se debe manejar para trasladarse de un punto a otro, entre otras cuestiones según la categoría, ya que, por ejemplo, la persona que tiene la clase de licencia B1, como vehículo particular, no puede utilizar una C, que es de un camión. Además, se estudia la nueva Ley, con su modificatoria, que era la 26.363, donde rige que todo el mundo tiene que saber, por lo menos, los artículos necesarios para andar en la vía pública. Por ejemplo, el artículo 40, que son los requisitos para circular, como así también las retenciones preventivas, con su respectivo artículo 72, y las prohibiciones, en el número 48. También, trabajamos mucho en lo referido a la alcoholemia, los grados con los que se puede circular en la vía pública, así como también los casos de vehículos profesionales. Hay ciertos aspectos de las categorías que hay que tener en cuenta.

D: – ¿Suelen retenerse muchas licencias a partir de cierta clase de infracciones?

HL: En realidad, la licencia se puede llegar a retener si está apócrifa, vencida o adulterada, o bien si no se puede ver bien. Únicamente se lo puede hacer por el artículo 72. En los controles de tránsito es muy habitual que retengamos una licencia; se la abrocha al formulario de la infracción y, después, la persona tiene que venir con la boleta a Tránsito, a renovarla y a justificar que la misma está retenida. No solamente pasa por eso, sino que, después, la persona debe hacer una reeducación vial, para obtener nuevamente su licencia, ya que en algo está fallando. Entonces, trabajamos mucho en este sentido, donde en el servicio público, o bien las licencias profesionales, al tener cierta clase de antecedentes, tienen que hacer una reeducación vial.


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