SANTANA ESTÁ IMPUTADO POR EL CORTE DE LA RUTA 40 Y POR LESIONAR A DOS GENDARMES

El mapuche de los ‘binoculares’ faltó a su indagatoria en Esquel


Matías Daniel Santana, el mapuche de 19 años que declaró haber visto con binoculares cómo Santiago Maldonado era golpeado, detenido y subido a un Unimog y luego a una camioneta de la Gendarmería el 1 de agosto, no se presentó ayer a la indagatoria ordenada por la justicia federal. Está imputado por los delitos del corte de la ruta 40, coacción agravada y lesiones a los gendarmes Emanuel Echazú y Víctor Yañez, quienes sufrieron severos traumatismos de rostro y cráneo durante el procedimiento en el Pu Lof de Leleque, en Chubut.
Según fuentes policiales, que intentaron notificarlo en dos oportunidades, primero en su domicilio del padrón electoral y luego en el del Pu Lof de Resistencia en Leleque, donde se los recibió con mucha hostilidad, Santana «tiene paradero desconocido».
El juez federal de Esquel Guido Otranto, quien instruye la causa por el corte de ruta, firmará un edicto para que comparezca ante el tribunal. De no ponerse a derecho, se librará una orden de captura, explicaron fuentes con acceso al expediente.

Falso testimonio

A su vez, fuentes del gobierno de Cambiemos señalaron que analizan denunciarlo por falso testimonio junto a otros miembros de la comunidad tras conocerse los resultados de la autopsia de Santiago Maldonado. La pericia forense arrojó que el joven se ahogó, su cuerpo no presentaba lesiones ni fue arrastrado o plantado y que permaneció más de 73 días bajo las gélidas aguas del río Chubut.
La diputada Elisa Carrió es quién está analizando las acciones judiciales a seguir tras estudiar la causa de Hábeas Corpus de Maldonado. Según las fuentes, «es Lilita, junto a otros funcionarios de la cartera de Seguridad, quien hace semanas está abocada a estudiar cómo se cimentó el relato mapuche y de los organismos de derechos humanos para endilgarle al gobierno una desaparición forzada».

Lo declararían en rebeldía

Los hechos acontecidos aquel día sobre la cinta asfáltica derivaron –bajo la figura judicial de Delito Flagrante– en la irrupción de los efectivos en el predio ocupado por los indígenas donde murió Santiago Maldonado ahogado en el río Chubut. Esta segunda causa es la que se encuentra en manos del juez federal Gustavo Lleral bajo la carátula de “Desaparición Forzada”.
Trascendió que la Justicia no ha podido ubicar el paradero de Santana. Ya no vive en el domicilio que figura en el Padrón Electoral y cuando la policía de Río Negro fue a entregarle la notificación a Cushamen los agentes fueron “recibidos con hostilidad”. El siguiente paso es una citación mediante edicto y de no concurrir quedaran en rebeldía. Acto seguido se ordenará su captura.

Posible captura internacional

Además de Santana, ayer también debía ser indagado el chileno Nicasio Eusebio Luna Arratia, de 24 años, sobre quien pesan las mismas imputaciones. El 1 de agosto, la Gendarmería había secuestrado una mochila de Luna Arratia, en la que se encontró su DNI, un manual de guerra y varios celulares.
Cuatro días después del procedimiento en el Pu Lof, Luna Arratia se presentó en el juzgado de Esquel para recuperar sus pertenencias y negó que hubiera estado en la comunidad aquel día. Sin embargo, en declaraciones públicas a la televisión chilena el joven reconoció haber estado con Santiago Maldonado cortando la ruta tanto el 31 de julio como el día posterior. Fueron por esas públicas declaraciones por lo que la justicia avanzó con su imputación. Ahora el juez Otranto deberá decidir si libra una orden de captura internacional.


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