A PARTIR DEL NUEVO CÓDIGO CIVIL Y COMERCIAL

Docentes y directivos, responsables de la seguridad de sus estudiantes


111La modificación del Código Civil y Comercial ha traido aparejados varios cambios que afectan los diferentes aspectos de la vida cotidiana de las personas, tanto en lo laboral como así también en lo legal y en el ámbito de la salud. En el área educativa y en materia de responsabilidad, el nuevo Código endilga la máxima responsabilidad al titular del establecimiento educativo en caso de daños causados o sufridos por sus alumnos menores de edad, aunque a su vez, los docentes tampoco se encuentran exentos de ser alcanzados por este nuevo escenario, en caso de que exista intencionalidad o negligencia de su parte.

Consecuencias indeseadas

La educación primaria, secundaria y en un futuro próximo también los jardines, es considerada un derecho y una obligación. Las escuelas son el ámbito donde educadores, alumnos y empleados como porteros, preceptores comparten el camino hacia la formación básica estandarizada. Desde lo jurídico, existe una responsabilidad legal endilgada al docente en cuanto al trato con el alumno, o bien a la institución en caso de que este último padezca algún daño o lesión. A partir del Código Unificado, se establece un deber de cuidado que pesa en primera instancia sobre el docente a cargo del aula, pero, principalmente, lo hace sobre el titular de la institución educativa de índole privada, sujeto que en definitivamente tatendrá que responder por los daños que padezca el o los menores afectados. Es, entonces, éste responsable quien tendrá la obligación de reparar al alumno damnificado, el cual para iniciar la acción judicial indemnizatoria deberá contar con la representación de a quien esté a cargo. Sin embargo, la misma norma no se aplica a los establecimientos de educación superior o universitaria, en atención a la autonomía que las personas con dicha edad cuentan y a la máxima dificultad que una función de vigilancia implica en estos casos.

Indemnizatoria y no represiva

La responsabilidad civil intenta asegurar a las víctimas del daño su reparación, tratando de poner las cosas en el estado en que se encontraban antes del perjuicio y procurando con ello restablecer el equilibrio que ha desaparecido entre los miembros de la comunidad, justamente, por la conducta o resultado dañoso. Por ello, la sanción de la responsabilidad civil es, en principio, indemnizatoria y no represiva, como muchas veces se pretende. Es importante mencionar que la responsabilidad penal y civil, pueden coexistir en un mismo hecho. Es decir, una pena privativa de libertad puede ser aplicada, sin perjuicio de la responsabilidad civil que pudiera acarrear haber incurrido en un hecho ilícito.

Instituciones privadas

En el caso que analizamos, al establecer el Código la responsabilidad objetiva del titular del establecimiento privado, producido el daño a un alumno en el marco de una actividad escolar, el mismo será responsable, ya que, según palabras del Código, en el factor de atribución objetivo “la culpa del agente es irrelevante a los efectos de atribuir la responsabilidad”. Este sistema se basa en la idea de que quien crea el riesgo o situación riesgosa y de ello recoge los beneficios sociales y económicos,como sería fundar un colegio, debe soportar las consecuencias del daño que el riesgo por él creado puede generar potencialmente. Además, también se impone la obligación de que el establecimiento educativo contrate un seguro de responsabilidad civil de acuerdo a los requisitos que fije la autoridad en materia aseguradora, para garantizar que el afectado será, en última instancia, reparado en su afectación.

Cómo adhiere la provincia al nuevo marco jurídico

La reciente Ley Nacional 26944, que rige la responsabilidad del Estado por los daños que su actividad o inactividad le produzca a los bienes o derechos de las personas, invita en su último artículo a las provincias a adherir a ella, a fines de adoptar criterios a un nivel federal, lo cual realiza el Chubut de acuerdo a la Ley I 560 del Digesto Jurídico Provincia, sancionada en junio de este año. La misma establece que las disposiciones del ahora Código Civil y Comercial, no son aplicables a la responsabilidad del Estado de manera directa ni subsidiaria, determinando que la responsabilidad del Estado es objetiva y directa. Que sea “objetiva” significa que el autor del daño podrá ser sancionado independientemente de que haya querido o previsto el acto lesivo, mientras que “directa” lo será por el hecho de que cometido el acto contrario a derecho se le impone una sanción al responsable. Distinto es lo que ocurre en supuestos de responsabilidad “indirecta”, caso en el cual el individuo será responsable cuando es susceptible de ser sancionado por la conducta de un tercero, como ser el caso de la responsabilidad de los padres en relación con los ilícitos civiles de sus hijos menores de edad. En este contexto, la norma estable que la administración sólo se exime de responder cuando los daños se produzcan por el hecho de la víctima o por un tercero, por quien el Estado deba responder. O bien cuando los daños y perjuicios deriven de casos fortuitos o fuerza mayor, salvo que sean asumidos por el Estado expresamente por ley especial. La acción que deduzca la pretensión resarcitoria contra el Estado, sus funcionarios y agentes públicos deberá iniciarse dentro del plazo de tres años a contar desde la verificación del daño, o desde que se agota la vía administrativa de reclamación.

Los docentes, al cuidado y con cuidado

En el caso de que los directivos o maestros sean hallados responsables del hecho dañoso, deberán reparar el daño causado de acuerdo a los principios generales de responsabilidad civil subjetiva. En este supuesto, la responsabilidad es concurrente con la del titular del establecimiento privado y el hecho de que éste pague el daño no impide a que luego le cobre al responsable la parte proporcional que debía haber desembolsado aquél que perpetró el daño. Sobre esta línea, es importante que los docentes extremen sus cuidados y deberes de diligencia en el cargo que desempeñan, con el objeto de brindar una vigilancia activa y permanente a los estudiantes a su cargo. De este modo se garantizará en forma idónea el cumplimiento de la obligación principal de enseñanza y acompañamiento y la obligación accesoria de seguridad, que comprende tanto la integridad física como psicológica del alumno, disminuyendo la posibilidad de una acción indemnizatoria contra el docente y la institución.

Una escuela debió indemnizar a un alumno con 400 mil pesos por una lesión ocular

En la parte esencial, el código Unificado es continuador del régimen de responsabilidad del Código de Vélez. Por lo tanto, resulta ilustrativo el fallo cordobés emanado por la Cámara Segunda de Apelaciones de aquella provincia, confirmador de una sentencia que ordenó resarcir con más de 400 mil pesos a un alumno de un colegio que fue impactado en el ojo por un bollo de papel arrojado por un compañero de clase. En la condenación a la Provincia, como titular de la escuela provincial, el tribunal entendió que “el daño se perpetró dentro del ámbito espacial y cuando los menores estaban sin el control debido de las autoridades». El fallo de primera instancia había hecho lugar parcialmente a la acción de daños y perjuicios iniciada por los padres del alumno. Para ratificar el mismo, la Cámara consideró que los establecimientos educativos «asumen contractualmente, junto con la obligación principal de prestar educación, la obligación de seguridad cuyo incumplimiento hace nacer su responsabilidad directa y objetiva» y que tales instituciones «responden objetivamente por los daños causados por los alumnos a terceros ajenos, en base al deber de garantía». En esos términos afirmaron que existe en cabeza de los propietarios de establecimientos educativos «una obligación tácita de seguridad, manifestada como una obligación de resultado cuyo incumplimiento abre la imputación de responsabilidad de la mano de un factor objetivo de atribución, genéricamente denominado garantía», que venía acompañada de un deber «de asegurar la indemnidad de los alumnos torna esa responsabilidad en objetiva, por lo cual la sola circunstancia del acontecimiento dañoso genera la obligación de reparar».


NEWSLETTER

Mantenete actualizado


COMENTARIOS