ASEGURAN QUE TODOS LOS DÍAS SE INSPECCIONA A QUIENES OFERTAN “CHURROS” EN LA COSTA

Bromatología intensifica controles sobre vendedores ambulantes en la playa


El Diario | Puerto Madryn

BromatologíaLa Dirección de Bromatología de Puerto Madryn comenzó a realizar operativos de control en las diferentes playas de la ciudad. En el día de ayer, se podía observar como diversos inspectores tomaban datos y controlaban la mercadería, sobre todos de los vendedores de churros. “Estamos controlando a los vendedores ambulantes, para que estén todos regularizados, con su carnet correspondiente, su permiso de vendedor ambulante, libreta sanitaria, ropa adecuada, para que trabajen los que tengan su situación regularizada y que la gente que compre esté segura de lo que consume”, declaró María Fernanda Tundis, Directora de Bromatología de Puerto Madryn.
Con respecto a los controles en sí, Tundis manifestó que “controlamos el carro donde ellos llevan el producto, que sea una superficie lisa y lavable, que esté limpia, que las normas sean las correctas. En esta época los hacemos todos los días, en diferentes horarios, pero todos los días. No se han detectado irregularidades, sí hemos encontrado algunos que están sin los permisos correspondientes, pero se los notifica y se los hace acercar al área de Bromatología para que lo hagan”.

“Estoy de acuerdo con que controlen”

Héctor Zenón Vallejos, es propietario de la churrería “El Charrúa”, y manifestó su conformidad con que se realicen los controles en la playa, siempre y cuando sea parejo para todos: “Estoy muy de acuerdo con lo que están haciendo. Porque es algo parejo y que se está haciendo para todos, no como en otros años que era con algunos sí y con otros no. Está perfecto que controlen la libreta sanitaria, el permiso, porque lo que estamos vendiendo es comida. Aparte la presencia que te exigen, la remera, el pelo atado en el caso de las chicas, es lo que corresponde. Cuando la ley es pareja para todos y más cuando se trata de vender comida, estoy totalmente de acuerdo”.

Hay 60 vendedores de churros

Basta con pararse 15 minutos en alguna de las playas de la ciudad, para ver como los vendedores de churros, rosquitas y tortas fritas se superponen unos a otros y hasta llegan a pasar tres churreros al mismo tiempo por el mismo lugar. Al consultarle a Vallejos sobre esta superpoblación, el comerciante dijo: “Si, hay demasiados vendedores de churros, yo pongo 15, pero hay gente que tiene 20, 25 vendedores. Sería bueno que haya un tope por empresa”.
Por su parte, María Fernanda Tundis reconoció que hay unos 60 vendedores de estos productos en la ciudad, pero que de ninguna manera quieren impedir que la gente trabaje: “Tratamos de regular la venta, pero no podemos inhibir a la gente de trabajar por cómo está la cuestión social. Entonces se intenta que con los requisitos achiquemos un poco el cupo, pero es complicado”. Con respecto a los requisitos necesarios para vender alimentos en la playa, a quienes deseen comercializar se les solicita pagar el permiso de venta ambulante, que son 200 pesos mensuales y contar con alguna sala de elaboración o tener alguna cocina disponible en la casa que cumpla con las normas bromatológicas correspondientes, para que les den el permiso. Además, Tundis agregó que “pedimos unas mínimas condiciones, que sean residentes, que no vengan únicamente a trabajar por la temporada, para que trabaje la gente de la ciudad, la que trabaja siempre y los recepcionamos durante todo el verano”.


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