Cumbre postelectoral


Habiéndose tomado unos días para analizar en profundidad el resultado electoral, este martes al caer la tarde, el gobernador Mariano Arcioni convocó a una reunión al vicegobernador Ricardo Sastre y al intendente de Comodoro Rivadavia, Juan Pablo Luque. Más allá de meras especulaciones que podríamos volcar aquí, lo cierto es que el resultado electoral del 14 de noviembre fue el inicio del diálogo, garantizar la gobernabilidad fue el eje y poner las cartas sobre la mesa de cara a la agenda política fue el corolario. Ya no cabe duda que Juan Pablo Luque se erige como el referente del Frente de Todos en Chubut, y si se toma ciertas licencias, es porque fue el único intendente peronista que logró “salvar las pilchas” de la ola amarilla. Mientras que Ricardo Sastre logró ocupar desde su espacio a la candidata a diputada nacional, hoy electa, pero que poco protagonismo tuvo en la campaña electoral; quizá por esa dualidad de ser el segundo de Arcioni y al mismo tiempo participar como referente en el armado del Frente de Todos. Nadie puede desconocer que Fabián Puratich era un candidato bien visto por el peronismo madrynense aunque la imposibilidad de un armado entre el PJ y el ChuSoTo, devino en una elección divida para ese “panperonismo” al que pertenecen ambos espacios. Arcioni ha sido visto siempre como un aliado en el oficialismo nacional, pero no alcanzó para jugar en el mismo equipo. Así las cosas, independientemente de las aspiraciones personales de cada uno de los asistentes al cónclave de este martes en Rawson, Mariano Arcioni fue elegido para gobernar hasta 2023, Sastre sigue secundándolo en la provincia en la Legislatura, y Luque debe consolidar su gestión en Comodoro Rivadavia. Todo esto supone que, la reunión tuvo como fin último garantizar la gobernabilidad, asegurar el acompañamiento al Ejecutivo provincial para que se legisle con la mirada puesta en los intereses de Chubut y lograr los acuerdos necesarios para asegurar una sana transición de cara a 2023. No es menos cierto que todos tienen algo que perder, pero Luque y Sastre algo que ganar. En los próximos dos años, en la Legislatura habrá que seguir “poroteando” cada vez que surja un tema sensible, y allí, aparecen además otros actores que deberán ir definiendo cómo jugar en el siguiente turno electoral. En este escenario también tomará preponderancia el tercer poder del Estado que podría inclinar la balanza según como termine la votación de los pliegos para el Superior Tribunal de Justicia, la suerte está echada, y las cartas sobre la mesa, ahora resta saber que movimiento hará cada protagonista para asegurarse la partida.


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