PRESTADORES DE SERVICIO PAGAN PARA TRANSPORTAR EL AGUA A PUERTO PIRÁMIDES

Transporta agua a Pirámides y le cobran ingreso a Península


Los inconvenientes en los servicios públicos en Puerto Pirámides constituyen una problemática de larga data, y así lo han reconocido las propias autoridades provinciales, ante la última rotura de una bomba en la planta desalinizadora, que dejó al pueblo entero sin acceso al recurso durante prácticamente 24 horas.
Declarada como Patrimonio de la Humanidad en 1999 por la UNESCO, hasta el momento ninguna gestión provincial ha logrado «dar en la tecla» con una solución definitiva en cuanto a mantenimiento y compra de repuestos duraderos para sostener la provisión de energía eléctrica y agua potable.

En diálogo con Azul Media, uno de los comerciantes de la villa balnearia, Roberto, ironizó que «este es el servicio que le damos a los turistas» al referirse al camión de transporte de agua que los propios vecinos deben contratar para garantizar el recurso a los visitantes y a sí mismos; incluso, según información a la que El Diario tuvo acceso, la Administradora Península de Valdés «le cobra la entrada» al vehículo cada vez que debe ingresar a la localidad turística.
«Por culpa del Estado no tenemos agua, y es el propio Estado el que le cobra para que nos dé el servicio», lamentó el prestador de servicios al turista.

Para Roberto, contar con un recurso tan básico como el agua potable representa un costo de $3 por litro: «Para ir al baño estamos hablando de un valor de $30», advirtió, agregando que «todos hacen lo que pueden y a la planta (desalinizadora) la arreglan como pueden, acá hay una falta de gestión provincial, incluso ya no se sabe a quién echarle la culpa, pero pasan cosas como que hoy tuve que cancelar dos reservas de turistas nacionales por falta de agua; después de un año de pandemia, perdí dos habitaciones en un día».

En un sólo día, el servicio eléctrico se interrumpió cinco veces, con los problemas que esto último genera en electrodomésticos. «Habría que preguntar económicamente si les conviene», planteó el comerciante de la villa balnearia al consultarle por qué motivo, hasta el momento, no ha surgido una solución concreta por parte de las autoridades provinciales, a través de la Dirección General de Servicios Públicos, o bien del Ministerio de Infraestructura.

«Hoy cierro la pizzería, porque tengo que elegir entre lavar el servicio o dar agua a la gente. De todas formas, Pirámides es lindo», concluyó el vecino, con cierta ironía pero también con una clara expresión de hastío, ante la situación que continúa atravesando uno de los «Patrimonios de la Humanidad» y principales destinos turísticos de Chubut, a los cuales la actual gestión en el área provincial de Turismo no ha tendido más soluciones que las momentáneas, en detrimento de la experiencia de los visitantes y de la propia calidad de vida de los lugareños.


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