Ni privado, ni filtrado


No resulta exagerado calificar de escandaloso el audio de la diputada Fernanda Vallejos en el que tilda de “enfermo”, “ocupa” y “mequetrefe”, al presidente Alberto Fernández; sin importar cuanto haya lamentado más tarde por sus “impropias expresiones”, como ella misma las catalogó. Nadie puede ser tan ingenuo como para creer que el audio que se hizo viral en redes y llegó a todos los medios de prensa, haya sido producto de una conversación en privado que se filtró. La pregunta es, si la estrategia surtió efecto, porque está claro que todo lo que decía Vallejos en el audio tenía por objeto, responsabilizar a Alberto Fernández por la derrota electoral, cuestionar la labor del Ministro de Economía, y fue evidente el denodado esfuerzo por separar a Cristina del fracaso en las urnas. En el audio se le escucha decir que el electorado peronista “no lo quiere porque no se ha subordinado a la política para la cual fue elegido”, el alusión a Alberto Fernández, y más adelante cuestiona la política de Martín Guzmán y opina que el ministro tendría que haber sido “el primero en presentar su renuncia”. Está claro que el audio de Fernanda Vallejos, tenía como único fin allanar el camino para lo que sucedería horas más tarde, cuando Cristina Fernández publicó una Carta Abierta en la que repite en otros términos, lo mismo que dijo Vallejos. Así las cosas, fue el audio de la diputada nacional un escándalo, la respuesta es sí, pero también fue un mamarracho, una opereta de mal gusto de un sector interno del Frente de Todos que se niega a reconocer que la derrota electoral les pertenece a todos.


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