La suma de todas las rabias


Este viernes la capital provincial resultó caótica. Mientras personal policial reclamaba a las puertas de la Jefatura por sus salarios, los jubilados estatales enfrentaban a la representante de los pasivos, Sara Gianardo, quien con poco éxito quería explicar cómo pretende asegurar la transferencia de fondos del ISSyS para el pago de las jubilaciones. En el mismo momento, taxistas cercaban el Juzgado Federal pidiendo la liberación de un colega que, habría sido detenido por transportar a dos personas que llevaban drogas entre sus pertenencias. Tras los gritos, insultos y empujones, los policías se fueron como llegaron, “ni un caramelo nos dieron, fue una tomada de pelo al personal”, afirmó Julio César Moreyra, policía retirado. Los jubilados pidieron la renuncia del Directorio del ISSyS y volvieron a sus casas con las manos vacías. El taxista fue liberado, sus compañeros desconcentraron, y poco después de las 14, como es habitual, la calma volvió a la capital provincial y las calles quedaron casi desiertas.


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