LA DELEGADA DE ATECH ASEGURA QUE LAS ESCUELAS NO PUEDEN CUMPLIR CON LOS PROTOCOLOS DE BIOSEGURIDAD

«En este contexto hay que pensar a la escuela como foco de contagio»



Este viernes es la fecha que marcada en el calendario para la vuelta al aula de los docentes chubutenses, pero todo parece indicar que esto va a ser muy complicado, teniendo en cuenta el contexto que se atraviesa, tanto a nivel salarial como de infraestructura escolar. Respecto a lo que tiene que ver con los sueldos, el gobierno provincial debe a la mayoría de los docentes una cuota del aguinaldo de junio, la totalidad del de diciembre y los salarios de diciembre y enero. Pero más allá de esto, que no deja de ser fundamental, la aplicabilidad de los protocolos sanitarios en un contexto tan delicado a nivel infraestructura escolar hace que el comienzo de clases sea, por lo menos, una incógnita.

Larga discusión

«El protocolo se viene discutiendo desde julio o agosto, donde el atraso salarial no era tan grande, era cuando los compañeros de Salud habían instalado una carpa en la puerta del Hospital. Ahí nosotros planteamos que sin salarios, sin protocolos, sin vacunación y con esta situación edilicia de las escuelas no se podía volver. Eso fue hace ocho meses atrás y la realidad es que tenemos escuelas que hacen arreglos cosméticos, como el caso de la 750 donde están arreglando los pisos pero tiene peligro de derrumbe», indicó Julieta Rusconi, integrante de Tribuna Docente y de «La Multi», de la Asociación de Trabajadores de la Educación del Chubut (ATECH).
La docente madrynense aclaró que el problema de infraestructura escolar «no es problema de este gobierno, ni del anterior, ni del anterior. Es como un plan sistemático para desfinanciar la educación pública, donde ya se naturaliza el no tener picaporte, que la ventana no se abra, el vidrio roto tapado con cartón, poner un banco para cerrar la puerta y poder dar clase».

Ventanas selladas

Respecto al protocolo en sí, Julieta Rusconi explicó que se divide en cuatro etapas: las primeras tres tienen que ver con la organización y deben darse antes de la reapertura de las escuelas, para lo que solo faltan 72 horas. «Entre las cosas que dice el protocolo, por ejemplo, hay que ventilar cada 80 minutos. Tenemos el caso de la escuela 7707 que tiene las ventanas selladas o en la 786 están atadas con alambre». Por otro lado, habría muchas escuelas que no recibirían la partida doble de materiales de limpieza por parte de Nación porque no tienen sus liquidaciones al día, «ese es un trámite administrativo muy difícil. Eso hace que las escuelas no van a recibir el alcohol en gel ni los tapabocas».



Riesgoso

El tema de los baños es otro de los puntos conflictivos por varias razones. Según contó la delegada de ATECH, las escuelas «no cuentan con elementos de bioseguridad como el alcohol en gel, las toallas de papel y el tacho de basura en el baño. Además, tiene que haber una determinada cantidad de baños por alumno y hay muchísimos casos en los que hay uno o dos baños y después se tapan las cloacas».
Respecto al transporte público, el protocolo indica que debe haber horarios diferenciados para alumnos y docentes, cuestión que en una ciudad como Puerto Madryn, donde la línea 6 funciona cada una hora, es muy difícil de cumplir.
«Estamos hablando de una situación donde la infraestructura no es la adecuada, no se puede contar con los elementos de limpieza necesarios. No hay forma de que se logre llevar adelante el protocolo, hay que pensar en la escuela como un foco de contagio, donde los docentes no están vacunados y los chicos tienen la obligatoriedad de vacunarse y tampoco están en los cronogramas». Por último, Rusconi recordó que «esto es un riesgo para nosotros, no hay que olvidarse que un docente de secundaria, en un día puede ir a cinco o seis escuelas diferentes».


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